Aún es posible la esperanza
Frente a tanta ignominia del gran capital, que es quien maneja los gobiernos del mundo, fieles servidores de sus amos los banqueros, grandes empresarios y especuladores, que son los causantes con sus beneficios escandalosos, de la pobreza y el hambre en el mundo, están las personas comprometidas con sus semejantes necesitados, sean de donde sean, procedan de donde procedan.




















