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Ideas, ideales, ideologías

Es innata en nuestra naturaleza humana la capacidad de pensar, de tener ideas ya que somos el vértice de la cadena evolutiva. Ya decía en un artículo anterior, que el ideal, los ideales, son la sublimación, la exaltación de una idea y las ideologías son formas de pensamiento que nos autoimponemos o nos imponen y por tanto, “per se” pueden convertirse en el paradigma, el máximo exponente, del pensamiento de otros, metido a calzador la mayoría de las veces, de forma piramidal, de arriba abajo, llegando a la plasmación máxima de un autoritarismo exacerbado, incómodo, inasumible.
Suele ocurrir que en muchas ocasiones confundimos ideales con ideologías, corrientes de pensamiento, tendencias, credos etc., Luego, además, en una ideología hoy por hoy, no se nos está permitido decir lo que pensamos si no es políticamente correcto, si choca con lo impuesto desde el vértice de la pirámide de pensamiento, si va contra corriente de los que detentan el poder, de los que toman las decisiones, de los que piensan por nosotros. Suelo huir de todo lo que acaba en el sufijo “ismo”. Véanse algunos ejemplos: comunismo, capitalismo, fascismo, laicismo, machismo, feminismo, incluso por qué no, islamismo, budismo, cristianismo, hinduismo etc., porque todas estas cuestiones, forman un cuerpo doctrinal que no nos permite salirnos ni un ápice de esas “grandes” líneas de pensamiento impuestas por los de arriba, los mandamases, convirtiéndonos, o pretendiendo convertirnos en enanos mentales, sin capacidad de decisión ni de cuestionamientos que nos permitan crecer y evolucionar para desembarcar en una sociedad mejor. Resulta curioso que para ser religioso, cristiano católico, haya que ser de derechas y para ser agnóstico o ateo haya que ser necesariamente de izquierdas. Me causa hilaridad, risa, cuando alguien que previamente, sin conocimiento de una persona, ya le ha puesto la etiqueta de “rojo” por ejemplo, la otra persona responde, sí de izquierdas sí, pero con una opción cristiana de la vida. Entonces el “fabricante de etiquetas” hastiado de sí mismo y que se siente mejor que los demás, se queda sorprendido pensando quizá por su baja autoestima : ¡Eso no puede ser! Pues sí amigos, sí puede ser, porque no sé quien fuese el listo que se inventó el reduccionismo, la contradicción, entre un pensamiento cristiano y una opción social de compartir en esta vida con los demás. Son tópicos que hemos ido aceptando, elevando a los altares, sin parar a reflexionar sobre los ideales de las personas, dando estos tópicos por buenos y verdaderos. Pero hay muchas actitudes, que rompen las líneas generales del comportamiento, prostituyendo los ideales, convirtiéndolos en ideologías impuestas y forzadas, en ideologías gangrenadas; como por ejemplo, los sucesos recientes de Nigeria, de Siria, de Egipto. Y a nivel supra-político y personal, el canalla y genocida de Stalin, el recién fallecido presidente de Corea del Norte, Kim Jong, el loco de Hitler. Del inhumano dictador Pinochet y el asesino Videla, que dicho sea de paso, comulgaban de la mismísima mano de Juan Pablo II, deteriorando, vaciando de contenido, el Sacramento de la Eucaristía. Craso error el del Pontífice y de su Curia, que no se acordaron de los asesinatos al darles la Comunión a estos homicidas irredentos, todo por las buenas relaciones entre los estados Vaticano, Chileno y Argentino.
Sin embargo, al menos en mi opinión, el socialista Salvador Allende, sí que dio un ejemplo de auténtico compromiso cristiano, que le llevó a renunciar a su vida por amor a su pueblo, a sus ideales de justicia, a la clase trabajadora chilena, porque la Historia está ahí para recordarla, negro sobre blanco, imagen sobre imagen.
Cuando estuve de concejal en el Ayuntamiento de Linares por Izquierda Unida, mis mejores amigos a nivel personal en aquellos tiempos, fueron hombres y mujeres del Partido Popular. Muchos se preguntarán cómo es posible esto. Pues sencillo: por encima de las ideologías políticas, para mí están los ideales y el corazón de las personas. He aprendido a mirar al interior del ser humano, que es lo que auténticamente tiene valor en este mundo, porque como Jesús decía: “Sois templos del Espíritu Santo” y por tanto estamos muy por encima de dogmas, imposiciones y corrientes abducentes de pensamiento, sobre todo cuando el pensamiento avieso o torcido, reduce, degrada o intenta degradar y aniquilar a los demás. Todos los días aprendo mucho escuchando, observando, leyendo; lo que ocurre es que sé separar el grano de la paja. El grano lo almaceno en la alacena de mi corazón y a la paja simplemente le prendo fuego. No se pueden guardar juntos el alimento que nos hace crecer y evolucionar, con lo que ya podrido, descompone lo sano.

ismo - Foto: Jordi Casasempere

Ingeniero Técnico de Minas. Pintor, profesor de dibujo, del Instituto Huarte de San Juan y profesor de música en la especialidad de guitarra clásica por los Conservatorios de Córdoba y Linares. Escribe artículos de opinión desde 1999. Miembro de la Asociación Provincial de Jaén y de Andalucía de Ayuda al Pueblo Saharaui. De profundas convicciones humanistas, es amante de la poesía mística de San Juan de la Cruz, de la obra de Teresa de Jesús y de los miembros de la Generación del 27 entre otros.

2 Comentarios

  1. Por favor como Ud., predica Sr. Parrilla, practique la tolerancia con la iglesia, son hombres son una organización humana, la católica y todas, intente entenderlos en lugar de condenarlos ya que sus escritos rezuman un anticlericalismo inutil.
    Ya lo puede ver Ud., hace un mes se comentaban, ahora ya la los lectores le damos por imposible.

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    • Estoy muy de acuerdo con este artículo que considero no ha entendido Bernardino. Por favor, relealó usted con más corazón y menos ideología. Sólo con el librepensamiento y la honestidad de las ideas podremos hacer de este mundo un lugar mejor. Por cierto, soy creyente.

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