Matar los sueños
“No podéis preparar a vuestros hijos para que construyan mañana el mundo de sus sueños, si vosotros ya no creéis […]
“No podéis preparar a vuestros hijos para que construyan mañana el mundo de sus sueños, si vosotros ya no creéis […]
En la aventura de ir caminando por la vida, nunca sabremos donde se encontrará el muro que nos impida seguir avanzando y que consiguientemente pondrá fin a este viaje.
Una de las realidades y conquistas sociales que venimos disfrutando en España, tanto desde la República en su Constitución de 1.931, concretamente en sus artículos 43 y 46, así como del Régimen de Franco, es el derecho a las prestaciones de la Seguridad Social, que también entre todos pagamos con nuestros impuestos.
Permítanme que comparta hoy mis sentimientos sobre el amor que rodea nuestra vida y del que muchas veces, aún inundados de él, pasa inconscientemente por nosotros sin saber saborearlo, sin disfrutarlo.
Para aceptar a los demás, primero debe aceptarse uno a sí mismo, y ser capaz de hacerse una autocrítica permanente
Hemos pasado unos meses políticamente activos en cuanto a campañas electorales, rayando en la “cansinería”, entre la recurrente, primero negación,
Hace tiempo, mucho tiempo, leí a Michael Ende una de las obras más geniales que haya escrito. Esta obra, “Momo”,
Si la política es el arte de organizar la convivencia, según los filósofos griegos y el ser humano es un animal social por naturaleza entonces… ¿por qué en nombre de esto nos machacamos mutuamente deshumanizándonos?
Nos urge la sincera búsqueda de lo femenino, de los valores femeninos, para reencontrarnos con la vida de una forma plena.
Parece mentira que en los tiempos que corren, donde los medios de información y de comunicación han progresado tecnológicamente de manera vertiginosa, sean en los que menos se practica uno de los aspectos más importante de la comunicación: Escuchar.
Hay personas que desde que nacieron, viven atrapados por un sentimiento enfermizo de odio a los demás. Y lo triste es que no tienen ningún fundamento para rechazar sistemáticamente a la gente.