«No formicarás»
Un sabio jesuita ya fallecido experto, entre otras cosas, en asuntos de cocina, decía con cierta sorna cordobesa: “el primer mandamiento de una buena comida es no formicar”. ¿Y qué es eso de formicar? No lo entiendo.
Un sabio jesuita ya fallecido experto, entre otras cosas, en asuntos de cocina, decía con cierta sorna cordobesa: “el primer mandamiento de una buena comida es no formicar”. ¿Y qué es eso de formicar? No lo entiendo.
Muchas veces, adoptamos actitudes descaradamente insanas, cuando sólo estamos pendientes de los errores o desaciertos del que nos habla, ante todo si es en público…
Frente a tanta ignominia del gran capital, que es quien maneja los gobiernos del mundo, fieles servidores de sus amos los banqueros, grandes empresarios y especuladores, que son los causantes con sus beneficios escandalosos, de la pobreza y el hambre en el mundo, están las personas comprometidas con sus semejantes necesitados, sean de donde sean, procedan de donde procedan.
Parece qué el número de suicidios en nuestro país se ha disparado en los últimos años (hay quienes quieren ver en ello un efecto más de la crisis económica).
La noche de Reyes, vi una miscelánea de gente comprometida con el mundo, en el programa televisivo del inefable Jesús Quintero… y me emocioné cuando apareció Diamantino García, “El cura de los pobres”.
Son múltiples los casos en que la ciudadanía se queda estupefacta con algunas decisiones políticas y judiciales, que bordean, si no quiebran directamente, los más elementales derechos de las personas…
No hay nada que esté enteramente en nuestro poder más que nuestros pensamientos (René Descartes).
Suele decirse de aquél tan pobre, tan pobre, que sólo regalaba dinero. El dinero se gasta, las emociones y los afectos perduran para siempre.
Queridos Reyes Magos, en primer lugar quisiera deciros que no me he portado bien este año y no porque me
Es innata en nuestra naturaleza humana la capacidad de pensar, de tener ideas ya que somos el vértice de la cadena evolutiva.
De nada servirían nuestras creencias si no practicásemos la tolerancia con los demás, el entendimiento con los demás, derivadas todas ellas de nuestros ideales para con la humanidad, ideales que son la sublimación, el engrandecimiento de una idea, de un pensamiento, que no de una ideología.