OPINIÓN | NO LO EDUCARÍA EN NINGUNA RELIGIÓN CONCRETA
La inefable educación Católica que hemos recibido aquellos que ya contamos más años, no ha supuesto por suerte para mí, […]
La inefable educación Católica que hemos recibido aquellos que ya contamos más años, no ha supuesto por suerte para mí, […]
Si el amor mueve montañas, la amistad que lo sustenta, podría mover el universo entero y este, transmutar en tierra
Dice Jose Mª Castillo, un gran teólogo español: “La radicalidad del Evangelio, en el mensaje de Jesús, sigue sin entrarnos
Llevábamos mucho tiempo sin vernos y aquella tarde hablamos largamente. Escuché con atención casi una hora su relato que fue muy triste. Me comentó lo que creyó fue oportuno, porque es la discreción hecha persona…
Una educación en valores éticos, morales, una educación humanista que ponga al ser humano en el centro progresivo de la existencia, por su capacidad de tener conciencia, evolución biológica y crecimiento personal y/o espiritual (no necesariamente y de forma exclusiva religioso)…
Realizando un viaje al corazón de la hermenéutica, esto es a la interpretación de los libros sagrados, tanto en el cristianismo como en cualquier otra religión, podremos observar los distintos modos que el ser humano tiene de acercarse a su “Dios” a través de las imágenes que le hacen “re-ligar”…
Pasamos gran parte de nuestra vida, si no toda, en una continua batalla entre nuestro yo ideal y nuestro yo real; o mejor, entre nuestro yo adulto y nuestro yo niño…
“No podéis preparar a vuestros hijos para que construyan mañana el mundo de sus sueños, si vosotros ya no creéis en esos sueños”……. Nos decía Cèlestin Freinet.
Hablo desde la ideología (si se puede llamar así, del Evangelio) que retrata más o menos fielmente, la vida y el mensaje, de ese judío que por meterse en harina de once trigos…
La generalización de lo que se ha dado en llamar el vicio político, llevó a decir al pensador Max Horkheimer, de la Escuela de Frankfurt, hacia mediados del S. XX…
Desde que le ocurrió a su Dolores lo de las puñeterísimas lentejas, que fueron despedidas hasta el techo por ese robot de cocina, dejándolo todo a modo de unas de las creaciones de Barceló en la bóveda de la sala de plenos de la ONU…