La ciudad de Linares ha dado un paso significativo en la reorganización y fluidez de su red viaria con la apertura formal al tráfico rodado del nuevo vial construido junto al cauce del arroyo Periquito Melchor. Esta infraestructura enlaza de forma directa la avenida Andrés Segovia —a la altura de la glorieta de la avenida del Pisar— con las calles Labrador, Corredera, Ronda del Molino y Áurea Galindo, en el entorno del Parque de Cantarranas, configurando un eje transversal concebido para oxigenar el tránsito y descongestionar los puntos de mayor densidad circulatoria del municipio.
La entrada en servicio de este tramo viario vendrá acompañada en fechas próximas de una reordenación complementaria de los sentidos de marcha y la señalización vertical y horizontal en los accesos circundantes. Entre las intervenciones previstas destaca la conversión a doble sentido de la calle Cid Campeador en el tramo delimitado entre la plaza Aníbal y la calle Áurea Galindo, lo que facilitará el enlace directo hacia el nuevo vial mediante la calle Labrador.
De manera paralela a estas modificaciones para canalizar el flujo automovilístico, se ha acondicionado en las inmediaciones una bolsa de aparcamiento disuasorio con capacidad para un centenar de vehículos, ofreciendo una alternativa de estacionamiento estratégico que descongestionará el casco urbano. Desde los servicios municipales se ha trasladado una petición expresa a los conductores para que extremen la precaución al volante y presten especial atención a las nuevas marcas y paneles indicativos durante estas primeras jornadas de adaptación.











