La palabra “milagro” se usa para describir aquellas situaciones que se resuelven de una manera imprevista, contraviniendo las leyes naturales o las leyes económicas y sociales. Por eso decimos que solo un milagro (o un hecho imprevisto querido o no, por fuerzas desconocidas) puede solucionar problemas económicos, humanos, sociales, personales…
Y al hablar de “gran amor” no me refiero solo al amor romántico, entre dos personas que se aman. Un gran amor del tipo que sea, siempre tiene detrás una gran pasión, una gran carga de afectos, emociones, sentimientos, que se canalizan y se proyectan hacia unas metas.
En este sentido, la carga de amor a la belleza, en Beethoven, produjo la Novena Sinfonía. Marie Curie, concentró su gran pasión por la ciencia, en el descubrimiento del Radio y sus aplicaciones. La pasión por la verdad, llevó a un tipo tan misántropo y solitario como Kant, a escribir obras (milagros) que han transformado el modo de concebir el conocimiento humano. Y la pasión por escrutar los secretos del universo, llevó a otro gran solitario, Isaac Newton a formular la Ley de la Gravitación Universal así como a Einstein, a formular la Teoría de la Relatividad.
Quienes han amado indeciblemente al ser humano, como Monseñor Oscar Romero, Padre Llanos, Vicente Ferrer, Teresa de Calcuta, Padre Ángel, Martin Luther King y otras personas, que nada tienen que ver con la religión, han producido el milagro, allí donde han estado. Ahora, de forma insultantemente inhumana, además de la gente que pasa auténticas necesidades en nuestro país (hambre, despojados de un techo, sin casa) está la hambruna y el genocidio en muchos países africanos y de oriente medio junto a la miseria impuesta de Haití, Honduras, Guatemala, El Salvador, India, Sáhara, Gaza. Quien ama con pasión, termina por ser protagonista de algo incomprensible, desde la lógica racional. Amar nos transforma en otras personas y transmuta la realidad. Solo el Amor hace milagros. Sólo por Amor, se hacen aparentes locuras sin sentido inmediato, pero que a la larga, interpretamos como milagros. El milagro no es magia, sino el resultado de una opción por la VIDA, es la semilla plantada con Amor en nuestros semejantes, que fructificará tras ese empaparse la tierra, del agua de la tolerancia y entrega personal, compartiendo con los demás.
Bajo mi punto de vista, Jesús hizo milagros, pero sin entrar en disquisiciones, para mí al menos, Jesús hizo el gran milagro de transmitirnos un modo de vida, único y universal, el milagro del AMOR. Este humilde escribidor, vivió en su persona, la enfermedad de un tumor cancerígeno en el intestino. Tras la biopsia, se determinó una displasia de segundo grado. Me lo extirparon. Llegamos a tiempo. Pero en una revisión dos meses después, mi intestino estaba más dañado que antes.
No me lo pensé dos veces, paralelamente a los medicamentos, acudí a la casa de una santa mujer, para que me impusiera las manos. Una mujer con una Fe inquebrantable. No cobraba, no aceptaba regalos. Ella lo hacía por Amor. A los quince días tenía que ir a revisión para preparar la intervención quirúrgica y…..¡milagro! Mis intestinos estaban totalmente sanos. El cirujano digestivo, no daba crédito a lo que vio. Yo fui sincero y se lo conté…. Se quedó sin palabras.
Pienso que las manos de esa mujer me curaron al dejarse en manos de Dios. Mi Fe junto a la Fe de esta mujer hicieron el milagro. Aunque también se puede pensar en la fuerza de la mente humana, en la casualidad, en el destino. Para mí estas cuestiones no son incompatibles, pues tengo la mente muy abierta a todo ello. Cada cuál puede pensar lo que quiera, yo lo respeto. No me cabe duda que donde hay Amor, se produce siempre el Milagro. Bien, pues ese gran Amor, actualmente lo he palpado en aquellas personas, acampadas en la Puerta del Sol en Madrid, Valencia, Barcelona y muchos más lugares, ante la escasez de vivienda social, a la que todas las personas y familias, todos los seres humanos, tienen un derecho inalienable, incuestionable y además estas reivindicaciones, potenciadas justamente por la condena social, del triste y lamentable caso de esta mujer, fallecida en una cama de hospital.
Los “fondos buitre”, hoy prevalecen frente al humanismo y dignidad de las personas. Estos seres sin conciencia y sin escrúpulos, están por encima de la ley, del estado, de la política y del pueblo. ¡Donde hemos llegado! De esta gentuza no podemos descartar nada.
Y a ti, querida Mari Carmen Abascal, decirte y ya lo sabes, que hemos estado y estamos, millones de personas contigo, y que también muchos/as estamos seguros/as de que ya gozarás de la presencia de Dios.







