La ciudad de Linares vivió el pasado domingo, 11 de octubre, el solemne regreso procesional de la patrona y alcaldesa perpetua, Nuestra Señora la Virgen de Linarejos, hasta su santuario, poniendo el broche final a los cultos celebrados tras su estancia en la Basílica Menor de Santa María la Mayor. El cortejo de retorno estuvo abierto por los sones de la banda de cabecera de la Hermandad del Rescate, precediendo a una nutrida representación oficial del tejido cofrade local, con estandartes de las distintas hermandades y cofradías linarenses, así como autoridades y representaciones civiles e institucionales de la localidad. La sagrada imagen recorrió las calles de la ciudad entronizada y portada por sus tradicionales horquilleros, rodeada por el fervor y la devoción de numerosos vecinos congregados a lo largo de todo el itinerario.
Con este traslado concluyó el ciclo de cultos enmarcado en la Solemne Novena, cuya última eucaristía vespertina tuvo lugar en la jornada previa en la Basílica de Santa María la Mayor. Aquella misa claustral de cierre estuvo oficiada por el reverendo Andrés López Ángel y constituyó la antesala litúrgica de las jornadas de oración preparatorias con motivo de la inminente Función Principal, una efeméride marcada en el calendario devocional linarense que conmemora el 269.º aniversario de la proclamación del patronazgo de la Santísima Virgen de Linarejos sobre la ciudad.









