El fragor incesante de las casetas, la música de las orquestas y las sirenas del recinto de atracciones cedieron anoche su protagonismo al silencio expectante que precedió a la medianoche en el Real de El Pisar. La Real Feria y Fiestas de San Agustín 2026 rubricó su clausura definitiva con un monumental espectáculo piromusical que congregó a miles de personas en el ferial y sus inmediaciones para despedir casi una semana ininterrumpida de celebraciones patronales.

La pólvora y la luz tomaron el firmamento linarense en una coreografía aérea que encandiló especialmente al público infantil, testigo asombrado del estallido de colores sobre la noche estival. Tras el estruendo de la tradicional traca final que puso el broche formal a las fiestas, mientras una parte de los asistentes emprendía la retirada, los más trasnochadores apuraron las últimas horas de convivencia entre el albero, sellando con nostalgia una edición que inicia ya su cuenta atrás hacia el próximo año.









