Bajo el rumor amortiguado del estío, donde el descanso estival exige el sosiego de sus calles, la Policía Local de Linares ha dispuesto un despliegue preventivo para velar por la tranquilidad de los barrios. Según se desprende del comunicado difundido por la propia corporación policial en sus canales oficiales, este mismo viernes dará comienzo una campaña especial orientada al control estricto de las emisiones acústicas en los ciclomotores que transitan por la ciudad, una medida concebida para salvaguardar la convivencia ciudadana y el bienestar vecinal.
La intervención policial, según se detalla, se articulará mediante dispositivos de verificación aleatoria en distintos puntos del casco urbano. En estos controles, los agentes inspeccionarán de manera minuciosa las especificaciones técnicas de cada vehículo para comprobar que los sistemas de escape y el resto de los componentes esenciales se corresponden de forma rigurosa con los modelos homologados por el fabricante. Desde la jefatura se ha advertido de que los niveles estruendosos de ruido no solo constituyen una afrenta directa al descanso nocturno y a la calidad de vida de los residentes, sino que con frecuencia delatan la presencia de reformas no autorizadas o manipulaciones clandestinas en los tubos de escape.
En este sentido, se recuerda las severas consecuencias administrativas y operativas a las que se exponen los infractores. Circular con dispositivos alterados o carentes de la pertinente certificación reglamentaria podrá derivar en la tramitación de la correspondiente denuncia pecuniaria, la inmediata inmovilización cautelar del ciclomotor en las dependencias municipales en los casos contemplados por la ley, y la obligación imperativa por parte del titular de restituir el vehículo a sus condiciones originales de fábrica antes de volver a la vía pública.
La Policía Local de Linares ha querido apelar a la responsabilidad individual y al civismo de los jóvenes conductores, recordando que el cumplimiento estricto de la normativa de tráfico no es un mero formalismo, sino un compromiso ético con el silencio, la seguridad y la convivencia pacífica de la comunidad linarense.









