El pleno extraordinario celebrado ayer en el Ayuntamiento de Linares ha aprobado la modificación de la ordenanza fiscal reguladora del Impuesto sobre Bienes Inmuebles (IBI). Ante esta medida de contenido económico, el Grupo Municipal Socialista ha optado por la abstención en el turno de votación, argumentando que se trata de una intervención claramente insuficiente y que, además, arrastra un año de retraso en comparación con el anuncio programático realizado originariamente por el equipo de gobierno.
A través de la información y el análisis facilitados por la formación de la oposición, los socialistas han recordado que la alcaldesa de la ciudad anunció esta rebaja impositiva hace más de doce meses bajo la premisa de que serviría para amortiguar el impacto del incremento de la tasa de recogida de residuos. Sin embargo, los servicios técnicos del PSOE señalan que la reducción formalizada hoy apenas representará un beneficio medio de unos 15 euros anuales por vivienda, una cuantía que estiman que difícilmente podrá contrarrestar las continuas subidas impositivas que los ciudadanos de Linares han experimentado de forma acumulada en otras prestaciones municipales esenciales, tales como el suministro de agua potable, las tasas de cementerios o la propia tasa de basuras.
La concejala socialista Raquel Ortiz ha calificado de preocupante el hecho de que la medida implique una contracción directa de los ingresos corrientes de las arcas municipales cifrada en torno a los 700.000 euros al año. Desde el PSOE censuran que el equipo de gobierno del Partido Popular no haya detallado de forma fehaciente en la sesión los mecanismos técnicos mediante los cuales prevé equilibrar dicha merma económica, así como el impacto real que esta pérdida de recaudación ejercerá sobre el capítulo de inversiones y en la calidad de los servicios públicos que demanda el municipio.
En clave alternativa, el Grupo Municipal Socialista ha defendido que existían vías legales y administrativas para evitar el traslado directo a los contribuyentes del coste derivado de la nueva tasa de residuos. En este sentido, han puesto de manifiesto la propuesta formulada por su grupo para que la Junta de Andalucía asumiera de forma directa dicho incremento presupuestario, replicando el modelo de gestión que ya se ha implementado en otras comunidades autónomas como el Principado de Asturias, impidiendo así que el esfuerzo financiero recayera sobre las economías domésticas.
Durante su intervención plenaria, Ortiz ha significado que el municipio no requiere de anuncios tardíos ni de medidas de corte electoralista, instando a la articulación de una política fiscal coherente que tutele a las familias linarenses sin comprometer la solvencia ni la capacidad de inversión estructural del propio ayuntamiento. Para el PSOE, la resolución técnica adoptada en el pleno de hoy deja más dudas que certezas en torno a la planificación de la ingeniería económica del gobierno municipal de cara a los próximos ejercicios.












