El Mercado de Abastos de Linares, epicentro de la vida cotidiana y el comercio de proximidad, se ha erigido durante esta Cuaresma como un singular auditorio donde los sones más profundos de la ciudad han encontrado un eco extraordinario. Según se desprende de la programación organizada por el Ayuntamiento de Linares y la Agrupación Arciprestal de Hermandades y Cofradías, el ciclo de conciertos de bandas de cabecera ha concluido con un balance de éxito rotundo, logrando una simbiosis perfecta entre la fe, la música y el dinamismo económico de la zona.
La iniciativa, que ha devuelto el pulso más vibrante al mercado, permitió que los ciudadanos realizaran sus compras habituales envueltos en la atmósfera solemne y rítmica propia de estas formaciones. El trasiego de los puestos tradicionales se fundió con la afluencia masiva de público que, además de acudir a la llamada de los metales y la percusión, llenó los distintos establecimientos hosteleros que ya se encuentran plenamente consolidados en el recinto, confirmando que la apuesta por revitalizar este espacio es una fórmula ganadora.
El calendario de actuaciones comenzó el pasado 21 de febrero con la Banda de Cabecera de la Santa Cena, seguida en semanas consecutivas por los sones de Los Estudiantes, la Expiración, el Nazareno y el Santo Entierro. Cada jornada supuso un lleno técnico en las instalaciones, reafirmando el arraigo de estas bandas en el sentimiento linarense.
El broche de oro a este ciclo cultural y comercial tuvo lugar este pasado sábado, 28 de marzo, con la intervención de la Banda de Cabecera del Rescate. Bajo la luz del mediodía, los compases de la formación marcaron el cierre de una programación que ha demostrado cómo la cultura popular puede ser el mejor aliado del comercio local, convirtiendo el Mercado de Abastos en un punto de encuentro ineludible durante las semanas previas a la Pasión.











