Agentes de la Policía Nacional han detenido en Linares a un varón de 35 años y nacionalidad española, sobre el que pesaban 58 requisitorias judiciales en vigor a lo largo del territorio nacional, 13 de ellas para su ingreso en prisión.
La operación, denominada Cajero-2, ha sido desarrollada por agentes de la Brigada de Policía Judicial de la Comisaría Local de Linares, en colaboración con el Grupo de Sistemas Especiales de la Comisaría Provincial de Málaga.
El arrestado, con numerosos antecedentes por robos con fuerza, extorsión, estafa, delitos contra la salud pública y pertenencia a organización criminal, se encontraba fugado de la justicia desde enero de 2024, cuando fue investigado por el Grupo de Estupefacientes de Linares en la denominada Operación Cajero por delitos de extorsión y amenazas graves. En aquella ocasión fueron detenidas otras dos personas, pero el ahora detenido logró huir hasta la localidad de Elda (Alicante), dificultando su localización.
A finales de 2024, los investigadores tuvieron conocimiento de que el fugitivo había regresado al domicilio familiar en Linares, intensificándose desde entonces las labores de seguimiento y vigilancia. El dispositivo policial permitió constatar que sus familiares le proporcionaban alimentos y bebidas, y que el prófugo se ocultaba en un cobertizo situado en la terraza de la vivienda, con una vía de escape a través de los tejados, como ya hiciera en una operación anterior denominada Piruleta, relacionada con tráfico de drogas.
Una vez obtenida la autorización judicial del Juzgado de Instrucción número Tres de Linares, los agentes llevaron a cabo el operativo de madrugada. El fugitivo fue sorprendido en la terraza, en actitud vigilante y haciendo uso de prismáticos, siendo interceptado por los funcionarios que accedieron por los tejados colindantes para evitar su huida.
Tras su arresto y la práctica de las diligencias oportunas, el detenido fue trasladado a prisión para dar cumplimiento a las numerosas requisitorias judiciales que pesaban sobre él.










