Punto y final a una gran jornada de Viernes Santo en Linares con la Cofradía del Santo Entierro. Minutos antes de las siete de la tarde comenzó esta estación de penitencia desde la Parroquia de San Francisco.
De nuevo, la hermandad ostentó su carácter de oficialidad en la ciudad, de ahí la presencia, en el cortejo procesional, de autoridades municipales, con el alcalde de Linares, Javier Perales a la cabeza, además de representantes de diferentes entidades e instituciones, como el Cuerpo Nacional de Policía, hermano mayor honorario de la cofradía.
Después de la Cruz de Guía, la banda de cabecera de la Quinta Angustia abría el cortejo musicalmente, tras la cual salieron representaciones de algunas hermandades linarenses. A continuación llegaba el trono de la Virgen de las Angustias, el paso del Señor y el de Nuestra Señora de los Dolores en su Soledad.
El paso del Cristo yacente caminó con solemnidad durante todo su itinerario bajo el acompañamiento de numerosas personas y las marchas de la Agrupación Musical Maestro Alfredo Martos. Previamente a su llegada, sonaba la banda de cajas destempladas destempladas o tambores de pellejo.
Miles de personas presenciaron esta procesión en las calles y acompañaron tanto al Cristo yacente como a su Madre, rota de dolor por la muerte de su Hijo. La cofradía lució numerosos estrenos para su estación de penitencia de este año.
Una vez que el cortejo se recogió, pasada la medianoche, saldría de nuevo a las calles de Linares, sin corona y con el manto recogido, en señal de luto. Con ello se puse el cierre al Viernes Santo, a la espera de que la Hermandad de la Resurrección ponga el broche de oro a la Semana Santa del 2023.























































































