La Real Hermandad y Cofradía de Nazarenos de Nuestro Señor Jesucristo en su Prendimiento, Nuestra Señora del Rosario en sus Misterios Dolorosos y San Juan Evangelista ha vuelto a recibir el acompañamiento de miles de personas en las calles con motivo de su estación de penitencia. Jesús prendido y su Madre del Rosario han dejado momentos de gran belleza y solemnidad desde el inicio de su recorrido penitencial, que ha tenido lugar a las cinco de la tarde desde la Parroquia de San Agustín. La cruz de guía abría el cortejo procesional y,tras ella, continuaba el tramo de nazarenos de luz e insignias del Señor.
Caminando con paso firme se acercaba el majestuoso paso de misterio, que representa el instante en que Jesús es prendido en el huerto de Getsemaní tras la traición de Judas Iscariote. El maravilloso conjunto escultórico se ha reencontrado con Linares por sus calles, dejando bonitos momentos en las calles, bajo los sones musicales de la Banda de Cornetas y Tambores Nuestra Señora del Rosario.
Siguiendo el caminar de su Hijo llegaba la Virgen del Rosario en su precioso paso de palio, que por cierto ha estrenado para la procesión de este año su nuevo techo, diseño de Pedro Palenciano y bordado por Álvaro Abril, con una ráfaga de plata y pintura del artista Felipe Herreros. La Dolorosa, mecida con cariño y profunda devoción por sus 35 costaleros, recibió el acompañamiento de la Banda de Música Lázaro Rueda de Los Villares y estrenó una saya de Álvaro Abril y un fajín de la Policía Local de Linares, ya que la imagen mariana fue nombrada protectora de dicho cuerpo.
Momentos emblemáticos para la Hermandad del Prendimiento de Nuestro Señor Jesucristo son su paso por la calle Rosario, así como la ceremonia de la lectura de la Sentencia de Jesús, llevada a cabo en la Plaza del Ayuntamiento. El regreso al templo también tiene un gran atractivo, junto con la recogida en su sede canónica, la Parroquia de San Agustín.















































