La Hermandad de las Siete Palabras, Santísimo Cristo de la Buena Muerte, Nuestra Señora de la Consolación y Santa María Magdalena, conocida popularmente como «Los Estudiantes», protagonizó una gran tarde-noche de Miércoles Santo. La cofradía realizó, este año ya sí, si estación de penitencia, por las calles de Linares, bajo un tiempo puramente primaveral y sin contratiempos en lo que a la meteorología se refiere.
La hermandad volvió a llenar de belleza cada rincón de su itinerario. Y es que la imponente talla del Santísimo Cristo de la Buena Muerte, obra del imaginero sevillano Luis Álvarez Duarte, impresiona especialmente sobre su majestuoso paso caoba, al igual que su Madre, Nuestra Señora de la Consolación, Dolorosa del imaginero Mario Castellano.
A las siete y media de la tarde se abrían las puertas de las dependencias parroquiales de San José para que comenzara a desfilar el cortejo procesional de «Los Estudiantes». La Cruz de Guía en primera posición, seguida por la Banda de Cabecera Salesiana Stmo. Cristo de la Buena Muerte, uno de los colectivos más numerosos de la hermandad.
A continuación, el tercio de nazarenos del Señor y el paso de misterio, que se detuvo apenas unos metros después de la salida, en la calle Santa María Rosa Molas, para la celebración del tradicional acto estudiantil, protagonizado este año por el Colegio de La Presentación. Su directora, Patricia Montes, fue la encargada de leer el manifiesto, que situado en la delantera del paso junto con una rosa roja.
Desde ese momento, la cofradía del Miércoles Santo comenzó a abandonar el barrio de San José y caminó, con paso firme, para buscar la zona más céntrica de la ciudad de Linares. Tras el imponente Crucificado sonaron las marchas de la Banda de Cornetas y Tambores Dolores del Rosario de Baeza, una formación que volvió a dejar buenas impresiones entre el público linarense.
Y siguiendo el caminar de su Hijo, Ntra. Sra. de la Consolación, que fue llevada con mimo y gran devoción por su fiel y entregada cuadrilla de costaleras bajo el acompañamiento de la Agrupación Musical Maestro Alfredo Martos. Así mismo, cabe destacar que la Virgen estrenó una media luna.
El Santísimo Cristo de la Buena Muerte y Nuestra Señora de la Consolación recibieron el acompañamiento de miles de vecinos y visitantes por las calles, especialmente, en zonas como la salida, la carrera oficial, la Plaza de San Francisco, Rosario, Campanario, la Plaza del Ayuntamiento o la recogida. La vuelta de la cofadía «estudiantil» a su barrio también resultó emotiva y llena de recogimiento.








































































































