JESÚS HISTÓRICO: ENFERMEDADES NEUROLÓGICAS EN EL NUEVO TESTAMENTO

Aunque parece fácil hacer un análisis a posteriori de fenómenos aparecidos en la Antigüedad, no lo es, más si los describen la Biblia, un libro para muchos creyentes de origen revelado (por Dios) y para los científicos un banco de posibles datos históricos, si bien no tantos como a priori podría esperarse, pues no más de un 18 % del contenido de los evangelios es considerado histórico por los expertos (1), por poner un ejemplo.

El intento de este escueto estudio divulgativo es ofrecer posibles explicaciones neurológicas a algunos de los fenómenos bíblicos del Nuevo Testamento (2), y aunque no se desea caer en anacronismos, sí que que se pueden analizar ciertos síntomas que aparecen en ciertos personajes de los libros sagrados y ofrecer una explicación dentro del campo de lo natural y de la medicina actuales, con el fin de desentrañar las producciones históricas que de tal análisis se puedan extraer, para ayudarnos a entender mejor los fenómenos ocurridos hace dos mil años en tierras de Israel, con independencia de las explicaciones que en la época le dieron sus contemporáneos.

Así, encontramos que la enfermedad neurológica aparece registrada en la Biblia con diversas variantes:

Afasia (3) en Lucas 1:21-23; “Y el pueblo estaba esperando a Zacarías, y se extrañaba de su tardanza en el templo. Pero cuando salió, no podía hablarles, y se dieron cuenta de que había visto una visión en el templo; y él les hablaba por señas, y permanecía mudo. Y cuando se cumplieron los días de su servicio sacerdotal, regresó a su casa” Y en Lucas 1: 62-65: “Entonces preguntaban por señas al padre, cómo lo quería llamar. Y él pidió una tablilla y escribió lo siguiente: Su nombre es Juan. Y todos se maravillaron. Al instante le fue abierta su boca y suelta su lengua, y comenzó a hablar dando alabanza a Dios”.

Convulsiones de epilepsia de grand mal (4) en Lucas 9:37-42: ”Y aconteció que al día siguiente, cuando bajaron del monte, una gran multitud le salió al encuentro. Y he aquí, un hombre de la multitud gritó, diciendo: Maestro, te suplico que veas a mi hijo, pues es el único que tengo, y sucede que un espíritu se apodera de él, y de repente da gritos, y el espíritu le hace caer con convulsiones, echando espumarajos; y magullándole, a duras penas se aparta de él. Entonces rogué a tus discípulos que lo echaran fuera, y no pudieron. Respondiendo Jesús, dijo: ¡Oh generación incrédula y perversa! ¿Hasta cuándo he de estar con vosotros y os he de soportar? Trae acá a tu hijo. Cuando éste se acercaba, el demonio lo derribó y lo hizo caer con convulsiones. Pero Jesús reprendió al espíritu inmundo, y sanó al muchacho y se lo devolvió a su padre”

En Mateo 17:14-18: “Cuando llegaron a la multitud, se le acercó un hombre, que arrodillándose delante de El, dijo: Señor, ten misericordia de mi hijo, porque es epiléptico y sufre terriblemente, porque muchas veces cae en el fuego y muchas en el agua. Y lo traje a tus discípulos y ellos no pudieron curarlo. Respondiendo Jesús, dijo: ¡Oh generación incrédula y perversa! ¿Hasta cuándo estaré con vosotros? ¿Hasta cuándo os tendré que soportar? Traédmelo acá. Y Jesús lo reprendió y el demonio salió de él, y el muchacho quedó curado desde aquel momento”.

Conmoción cerebral (5) en Hechos 20:9-12: “…y estaba sentado en la ventana un joven llamado Eutico; y como Pablo continuaba hablando, Eutico fue cayendo en un profundo sueño hasta que, vencido por el sueño, cayó desde el tercer piso y lo levantaron muerto. Pero Pablo bajó y se tendió sobre él, y después de abrazarlo, dijo: No os alarméis, porque está vivo. Y volviendo arriba, después de partir el pan y de comer, conversó largamente con ellos hasta el amanecer, y entonces se marchó. Y se llevaron vivo al muchacho, y quedaron grandemente consolados”.

Paraplejia (6) en Marcos 2:3-12: “Entonces vinieron a traerle un paralítico llevado entre cuatro. Y como no pudieron acercarse a El a causa de la multitud, levantaron el techo encima de donde El estaba; y cuando habían hecho una abertura, bajaron la camilla en que yacía el paralítico. Viendo Jesús la fe de ellos, dijo al paralítico: Hijo, tus pecados te son perdonados. Pero estaban allí sentados algunos de los escribas, los cuales pensaban en sus corazones: ¿Por qué habla éste así? Está blasfemando; ¿quién puede perdonar pecados, sino sólo Dios? Y al instante Jesús, conociendo en su espíritu que pensaban de esa manera dentro de sí mismos, les dijo: ¿Por qué pensáis estas cosas en vuestros corazones? ¿Qué es más fácil, decir al paralítico: «Tus pecados te son perdonados, o: «Levántate, toma tu camilla y anda? Pues para que sepáis que el Hijo del Hombre tiene autoridad en la tierra para perdonar pecados (dijo al paralítico):

A ti te digo: Levántate, toma tu camilla y vete a tu casa. Y él se levantó, y tomando al instante la camilla, salió a la vista de todos, de manera que todos estaban asombrados, y glorificaban a Dios, diciendo: Jamás hemos visto cosa semejante”.

Parálisis cerebral (7) en Hechos 3:1-8: “Pedro y Juan subían juntos al templo a la hora novena, la de la oración. Y era traído un hombre cojo de nacimiento, a quien ponían cada día a la puerta del templo que se llama la Hermosa, para que pidiese limosna de los que entraban en el templo. Este, cuando vio a Pedro y a Juan que iban a entrar en el templo, les rogaba que le diesen limosna. Pedro, con Juan, fijando en él los ojos, le dijo: Míranos. Entonces él les estuvo atento, esperando recibir de ellos algo. Mas Pedro dijo: No tengo plata ni oro, pero lo que tengo te doy; en el nombre de Jesucristo de Nazaret, levántate y anda. Y tomándole por la mano derecha le levantó; y al momento se le afirmaron los pies y tobillos; y saltando, se puso en pie y anduvo; y entró con ellos en el templo, andando, y saltando, y alabando a Dios”.

Poliomielitis (8) en Lucas 6:6-11: “ Y en otro día de reposo entró en la sinagoga y enseñaba; y había allí un hombre que tenía la mano derecha seca. Y los escribas y los fariseos observaban atentamente a Jesús para ver si sanaba en el día de reposo, a fin de encontrar de qué acusarle. Pero El sabía lo que ellos estaban pensando, y dijo al hombre que tenía la mano seca: Levántate y ven acá. Y él, levantándose, se le acercó. Entonces Jesús les dijo: Yo os pregunto: ¿es lícito en el día de reposo hacer bien o hacer mal; salvar una vida o destruirla? Y después de mirarlos a todos a su alrededor, dijo al hombre: Extiende tu mano. Y él lo hizo así, y su mano quedó sana. Pero ellos se llenaron de ira, y discutían entre sí qué podrían hacerle a Jesús.

Parálisis histérica (9) en Hechos 9:33-35: “Allí encontró a un hombre llamado Eneas, que había estado postrado en cama por ocho años, porque estaba paralítico.
Y Pedro le dijo: Eneas, Jesucristo te sana; levántate y haz tu cama. Y al instante se levantó. Todos los que vivían en Lida y en Sarón lo vieron, y se convirtieron al Señor”.
Muchos de estos síntomas fueron interpretados en la Antigüedad como posesiones demoniacas. No entran en el campo de lo natural ni las posesiones ni las curaciones milagrosas; los síntomas manifiestos que fueron tildados como tales, sin duda, fueron ocasionados por razones naturales aunque en aquellos tiempos se interpretaran como posesiones demoniacas las primeras, o como milagros avalados por la divinidad los segundos.

En cuanto a San Pablo (Pablo de Tarso), en su segunda carta a la Iglesia en Corinto, describe una experiencia personal en que se sintió «atrapado en el paraíso», además de mencionar otras «visiones». En relación con estas, habla de un «aguijón en la carne», una metáfora de una desagradable enfermedad que periódicamente lo atormentaba (10). Lo más probable. Por la sintomatología descrita es que se refiera a episodios de cambios temporales, lo que se conoce como Epilepsia del Lóbulo Temporal o epilepsia lobular (ELT) o bien convulsiones parciales complejas, algunas de los cuales progresaron a convulsiones más generalizadas.

Es cierto que la evidencia sobre la que hacer un diagnóstico para Pablo es escasa, sin embargo, la descripción de su “experiencia de éxtasis” es de lo más importante y quizá de lo menos tenido en consideración hasta el momento.

Conocidas son las visiones y revelaciones de Pablo en 2 Corintios 12:1-9: “El gloriarse es necesario, aunque no es provechoso; pasaré entonces a las visiones y revelaciones del Señor. Conozco a un hombre en Cristo, que hace catorce años (no sé si en el cuerpo, no sé si fuera del cuerpo, Dios lo sabe) el tal fue arrebatado hasta el tercer cielo. Y conozco a tal hombre (si en el cuerpo o fuera del cuerpo no lo sé, Dios lo sabe) que fue arrebatado al paraíso, y escuchó palabras inefables que al hombre no se le permite expresar. De tal hombre sí me gloriaré; pero en cuanto a mí mismo, no me gloriaré sino en mis debilidades. Porque si quisiera gloriarme, no sería insensato, pues diría la verdad; mas me abstengo de hacerlo para que nadie piense de mí más de lo que ve en mí, u oye de mí. Y dada la extraordinaria grandeza de las revelaciones, por esta razón, para impedir que me enalteciera, me fue dada una espina en la carne, un mensajero de Satanás que me abofetee, para que no me enaltezca. Acerca de esto, tres veces he rogado al Señor para que quitara de mí. Y El me ha dicho: Te basta mi gracia, pues mi poder se perfecciona en la debilidad. Por tanto, muy gustosamente me gloriaré más bien en mis debilidades, para que el poder de Cristo more en mí“.

El primer párrafo, aunque escrito en parte en tercera persona, se advierte que Pablo está escribiendo sobre sí mismo. Quizá llegó a pensar que escribía sobre una experiencia totalmente espiritual, pero el relato tiene una gran semejanza con el experiencia psíquica y perceptual de una convulsión del lóbulo temporal, aunque fuera de significado espiritual para el Apóstol. Sin más datos de su anamnesis y de historiales familiares, la hipótesis más plausible es la que barajamos: ELT. Si analizamos su personalidad a través de sus cartas, obtenemos un perfil caracterizado porque era… “un torbellino de pasiones: Odio, ira, depresión, que chocan con su ternura, amor y esperanza, y todo en los extremos» (10)

En su carta a los Gálatas (Gálatas 4:13-14) Pablo nos habla de su enfermedad y de como no le escupieron por ella, cuando escupir era la reacción supersticiosa más frecuente ante un ataque de epilepsia en la Antigüedad, aunque no necesariamente específica para la misma.

Con respecto al “aguijón en la carne» de Pablo, podemos deducir que se refiere a lo que hemos llamado antes grand mal (epilepsia) y, la visión de éxtasis descrita en su segunda carta a los Corintios, uno de sus síntomas ya que esta experiencia se asemeja a la llamada aura placentera que suele aparecer en una ELT. Otras «visiones» mencionadas en los propios escritos de Pablo y en el libro de los Hechos, fueron probablemente ictales (síntomas de aparición brusca propios de la epilepsia) si bien otros podrían ser casos de convicción espiritual (autosugestión). Como no parece que tuviera un problema visual en estado normal, y aunque no podemos conocer con exactitud el verdadero estado de salud de San Pablo, con el diagnóstico de Epilepsia del Lóbulo Temporal como hipótesis plausible para la causa de su visiones de éxtasis y de su «aguijón en el carne», es plausible que pudo haber tenido un ataque de ELT en el camino a Damasco, seguido por un ictal de ceguera, que interpretó como una iluminación.

BIBLIOGRAFÍA Y REFERENCIAS:

(1) Antonio Piñero (2018) “Aproximación al Jesús histórico”. Ed.Trotta.

(2) https://bibliaparalela.com/

(3) Helm-Stabrooks, N. & Martin, A. (2003)“Manual de la afasia y de terapia de la afasia” Ed. Médica Panamericana.

(4)- Hampel, Garcés Sánchez, Góme-Ibáñez, Palanca-Cámara y Villanueva (2019) “Desafíos diagnósticos en epilepsia” Revista de Neurología. Número 68:255-263.

– Yusta Izquierdo, A. (2005) “Crisis convulsivas. Concepto, clasificación y etiología” Servicio de neurología. Hospital Universitario de Guadalajara.

(5) https://www.mayoclinic.org/eses/diseasesconditions/concussion/symptomscauses/syc20355594#:~:text=La%20conmoci%C3%B3n%20cerebral%20es%20una,un%20golpe%20en%20la%20cabeza

(6) Para hemorragia subaracnoidea ver: https://www.mayoclinic.org/es-es/diseases-conditions/subarachnoid-hemorrhage/symptoms-causes/syc-20361009

https://medlineplus.gov/spanish/ency/article/000701.htm#:~:text=Es%20un%20sangrado%20en%20la,y%20necesita%20atenci%C3%B3n%20m%C3%A9dica%20inmediata.

(6) Moreno-Fergusson, M. E. & Amaya-Rey,P. (2009)“Paraplejia: pasado y futuro del ser “. Index Enferm vol.18 no.3 Granada jul./sep. 2009.

(7) Camacho-Salas, A., Pallás-Alonso, C.R., Cruz-Bértolo, J. de la, Simón-de las Heras, R., Mateos-Beato, F., “Parálisis cerebral: concepto y registros de base poblacional” Revista de Neurología 2007; Número 45: 503-508. (8) https://www.cdc.gov/polio/es/queespolio/index.htm#:~:text=La%20poliomielitis%2C%20o%20polio%2C%20es,pueden%20mover%20partes%20del%20cuerpo).

(9) https://psiquiatria.com/glosario/paralisishisterica#:~:text=Las%20par%C3%A1lisis%20hist%C3%A9ricas%20no%20siguen,Pueden%20acompa%C3%B1arse%20de%20anestesias%20hist%C3%A9ricas.

(10) Landsboroughs, D. (1987) “Paul and temporal lobe epilepsy”. Journal of Neurology, Neurosurgery, and Psychiatry 1987; Número 50:659-66

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