La Universidad de Jaén y la Consejería de Universidad, Investigación e Innovación de la Junta de Andalucía colaborarán para impulsar líneas de investigación e innovación en el sector de los vehículos aéreos no tripulados (UAV), conocidos como drones, un segmento de alta tecnología aeronáutica con un crecimiento exponencial y con gran proyección de futuro.

Ello será posible gracias al protocolo general de actuación rubricado por el Rector de la Universidad de Jaén, Juan Gómez Ortega, y el consejero de Universidad, Investigación e Innovación, José Carlos Gómez Villamandos, del que se derivará la firma de un convenio específico posterior. Mediante este protocolo, se pretende enfocar la demostrada capacidad y calidad investigadora desarrollada por la Universidad de Jaén hacia este campo, teniendo en cuenta que esta institución ya dispone de proyectos y grupos de I+D de gran relevancia en otras disciplinas como la robótica, la automática o la inteligencia artificial, que guardan una relación muy directa con la industria de drones.

“Se trata de una oportunidad para la Universidad de Jaén, para nuestros grupos de investigación y para las empresas de este sector, tanto de la provincia de Jaén como de fuera”, indica Juan Gómez, que destaca tanto la relevancia que en el ámbito de la formación en Ingenierías tiene la UJA y la trayectoria centenaria con que cuentan sus dos Escuelas Politécnicas Superiores en Jaén y Linares, como el hecho de contar en Villacarrillo con el Centro de Vueltos Experimentales ATLAS. “Esta sinergia nos parece importante con el objetivo de que Jaén sea un punto de referencia en la I+D+i de vehículos aéreos no tripulados, que va a ser un sector de enorme importancia en los próximos años”, declara el Rector.

Partiendo de esa premisa y en virtud del documento firmado, el objetivo que se persigue es, por un lado, transferir al tejido productivo los resultados científicos y tecnológicos obtenidos por esta institución, con el fin de que las empresas puedan mejorar su competitividad y, por otro, fomentar la Compra Pública de Innovación (CPI) en esta área. Este novedoso sistema de contratación de la Administración autonómica persigue mejorar los servicios públicos mediante la incorporación de bienes o servicios innovadores y dinamizar la iniciativa privada y, en esta legislatura, se priorizará su aplicación en el ámbito de los drones y el espacio, entre otras actividades.

Sobre el Centro de Vuelos Experimentales con Aviones no Tripulados-ATLAS, que destaca por ser el primer aeródromo de España dedicado íntegramente a la experimentación con tecnologías y sistemas de aviones no tripulados. En sus instalaciones ya han tenido lugar más de 1.500 operaciones de vuelo de UAVs y se han realizado ensayos de aerotaxis. Incluso, han sido el escenario escogido por el grupo SCI-321 de la OTAN para probar tecnologías relativas al uso de drones para la búsqueda y detección de explosivos.

Los vehículos aéreos no tripulados constituyen uno de los pilares de la industria aeroespacial con gran recorrido en el conjunto del país y en Andalucía. España se sitúa entre las diez potencias mundiales en esta rama y la comunidad es una de las responsables de ese empuje, ya que se consolida como la segunda región relevante, tanto en operadores como en pilotos, según se recoge en el Plan Estratégico para el Desarrollo del Sector Civil de los Drones en España 2018-2021. De acuerdo con dicho documento, en el conjunto nacional se registran más de 3.000 operadores en el mercado de drones, de los que casi 550 tienen sello andaluz. Asimismo, se prevé que la flota de drones de uso profesional superará las 51.400 aeronaves en 2035 y alcanzará las 53.500 en 2050. El impacto económico de este crecimiento está valorado en 1.220 millones de euros en 2035 y en 1.520 millones en 2050. Por su parte, la Comisión Europea estima que para 2050, el impacto de este sector supondrá entre 25.000 y 45.000 millones de euros, generando entre 250.000 y 400.000 puestos de trabajo en Europa.