Isabel María Antequera Muñoz es todo un ejemplo de actitud y valentía emprendedora, ya que su vida empresarial se encarriló hacia el autoempleo en un contexto de crisis económica derivado de la pandemia de covid-19. “Mi plan B fue montar una tienda de venta a granel, donde el cliente compre lo que necesite, ya que había sido uno de mis sueños desde hacía muchísimos años”, comenta.

Fruto de esa ilusión por perseguir sus meta nació, hace un año, “La Despensa de Antequera”, un céntrico establecimiento donde es posible encontrar productos de siempre en los que prima la calidad. “Mi Despensa ha tenido una aceptación muy buena por parte de la gente, cada día ha ido mejorando, y la verdad es que estoy muy contenta”, afirma.
Con mucho trabajo y esfuerzo, Isabel María Antequera ha logrado impulsar un negocio que ya se ha hecho un hueco en el ámbito comercial de Linares y que, sin duda, responde a ese modelo de comercio de proximidad que tanta tradición y repercusión tiene en la ciudad. Ubicada en la confluencia de las calles La Virgen con Canalejas, “La Despensa de Antequera” destaca especialmente por aspectos como su escaparatismo, además de por el trato cercano y directo con el cliente.
“Creo que el comercio local tiene futuro, nosotros apostamos por comprar y consumir en nuestra ciudad, ya que es posible encontrar todo tipo de productos, con buenos precios y un trato familiar”, destaca Isabel María Antequera.











