En los capítulos anteriores, quedó demostrada la existencia de Jesús como personaje histórico y se esbozaron conocimientos básicos sobre el personaje, se citaron sucintamente las fuentes en las que beben los estudiosos para llegar a tales conclusiones y también se resumieron los conocimientos que, a través del historicismo científico, tenemos de Jesús de Nazaret.
En el presente, analizaremos los criterios del método científico aplicado al estudio del Jesús histórico, es decir, del método histórico crítico.
EL MÉTODO CIENTÍFICO.-
El método científico trata el conocimiento sobre el mundo a través de la racionalidad y el empirismo, es decir, de la comprobación de las ideas, fenómenos o hechos a través de la observación y/o la experimentación.
Todo método científico debe ser Empírico (Los fenómenos que investiga deben ser observables y mensurables, cuantitativa o cualitativamente) Verificable (Cualquier investigador debe llegar a la misma conclusión empleando los mismos datos que usó otro investigador) Falible (La ciencia no es infalible, al contrario de los dogmas de fe, pretende eliminar errores que puedan haberse derivado de investigaciones anteriores o de intenciones ideológicas) Acumulativo (Sobre conocimientos y descubrimientos válidos, se irán sumando otros nuevos hallazgos que también lo sean) y Público (Los datos obtenidos a través del método científico, así como todo el proceso de elaboración de los mismos, ha de hacerse público para poder ser replicados por otros investigadores)
EL MÉTODO HISTÓRICO CRÍTICO.-
Es un esfuerzo científico aplicado a textos antiguos qué, apoyados por otras disciplinas como la Filología, la Arqueología, la Antropología, la Sociología, etc. pretende averiguar la veracidad histórica de unos hechos.
El método histórico crítico nos hace situaros en la génesis de un texto concreto, así como en el estudio preliterario del mismo, intentando desentrañar la fecha, el autor (que no siempre coincide con la persona o personas a quienes se le atribuye la autoría), lugar de composición, contexto histórico de la época en que fue escrito o de la época del personaje que nos hable, motivo que explica, su razón de ser y veracidad histórica de los hechos que relata, sujetos estos resultados a nuevos hallazgos de investigación que los corroboren, amplíen o los rebatan.
En el caso de las Escrituras, habría que entender que son libros diferentes, escritos por diferentes autores en épocas diferentes y en contextos diferentes, y que no forman un todo unitario, idea contraria esta a la expuesta por Ratzinger.
CRITERIOS DE AUTENTICIDAD EN LA INVESTIGACIÓN DEL JESÚS HISTÓRICO.-
* Sin atender a exigencias teológicas y a opiniones apologéticas, existe un amplio consenso entre los eruditos y estudiosos del Jesús histórico con respecto a estos criterios:
1. Criterio de desemejanza o disimilitud: Ciertos hechos y dichos atribuidos a Jesús pueden considerarse muy probablemente auténticos si se demuestra que no pueden derivarse, o son contrarios, a concepciones o intereses del judaísmo antiguo o del cristianismo primitivo.
2. Criterio de Dificultad: Es muy probable que una tradición proceda del Jesús histórico cuando la misma causa muchos problemas a la Iglesia posterior. El clásico ejemplo es el del bautismo de Jesús por el Bautista. Si Jesús estaba libre de pecado, ¿por qué se bautizó? O la de los hermanos de Jesús (¿por qué los citan los evangelistas si María fue virgen?) Etc.
3. Criterio de atestiguación múltiple: Se consideran auténticos aquellos dichos o hechos de Jesús que están testimoniados por diversos estratos de la tradición. Ejemplos: 1) Se considera bastante probable que Mateo y Lucas tengan como fuentes a Marcos y a la Fuente Q. 2) La idea de la inminente venida del reino de Dios como eje central de la predicación de Jesús, recogida en los Evangelios, en la Fuente Q, en el Evangelio Apócrifo de Tomás y en diversos géneros literarios como parábolas, diálogos, etc.
4. Criterio de Coherencia o consistencia: Se puede aceptar como auténtico de Jesús todo aquello que es coherente o consistente con lo establecido por los otros tres criterios.
5. Criterio del mínimo distintivo: Se basa en la suposición de que cuando las historias se transmiten de persona a persona, los distintos elementos periféricos, cuanto menos estarán distorsionados, pero el elemento central se mantendrá.
6. Inserción de Jesús en su momento y contexto históricos: Se puede considerar histórico en Jesús aquello que no contradice el situarlo en un contexto judío del siglo I, así como aquellos dichos o hechos de sus seguidores directos (contemporáneos a él). Será histórico aquello que cabe entender como influencia de Jesús en sus seguidores y al tiempo solo pueda haber surgido en un contexto judío de su época. Lo que se afirme de Jesús que no pueda encajar en ese previsible contexto judío de su tiempo, tiene todas las probabilidades de no ser histórico.
Está íntimamente relacionado con el criterio de desemejanza.
* En general, los criterios para que sean válidos, no deben mostrar contradicciones entre sí, y tener el consenso mayoritario de los expertos en la materia.
* Existen otros criterios menores que no están considerados por todos los estudiosos, pero que nos pueden resultar de utilidad en algunas ocasiones:
7. Criterio de rechazo y ejecución: La imagen que se completa con los datos, hechos o dichos a estudio, del Jesús histórico, deben cuadrar con el hecho de que fue crucificado (acusado sedición contra el Imperio Romano)
8. Silencio Incomprensible: Si las fuentes históricas callan con respecto a algún aspecto de la vida de Jesús, donde el silencio es incomprensible, se puede interpretar ese silencio como una ausencia o no existencia real. Ejemplo: En ningún texto o bajo ningún dato de otro tipo se puede hablar de la esposa o de los hijos de Jesús. Sí, por ejemplo de sus hermanos y hermanas. Lo más probable es que no tuviera ni esposa ni hijos y que sí tuviera hermanos y hermanas. 9. Testimonio injustificable: No se puede admitir como válido un relato donde no haya testigo alguno que pueda dar fe de lo dicho u ocurrido. Ejemplos: La oración en el huerto de Getsemani (el Evangelista nos dice que estaba solo Jesús y que habló a Dios), el interrogatorio de Pilatos (Pilatos y Jesús solos, nadie pudo oír la conversación para que luego pudiera ser relatada), etc.
Como advertirá el lector, nada tiene que ver este tema con la fe ni con las creencias de cada persona, todas respetables por supuesto, únicamente con el rigor histórico de los hechos.
En el próximo capítulo vamos a tratar algunas cuestiones referentes al Nuevo Testamento, en particular y a las Escrituras en general, que no son conocidas por el gran público.
PARA SABER MÁS.-
-Bermejo, F., «Historiografía, exégesis e ideología. La ficción contemporánea de las ‘Tres búsquedas’ del Jesús histórico» (1.ª parte): Revista Catalana de Teología 30 (2005), pp. 349-206; (2.ª parte): Revista Catalana de Teología 31 (2006), pp. 53-114.
– Diccionario panhispánico del español jurídico. RAE
– Fernández Collado y Baptista Lucio (2007) Fundamentos de metodología de la investigación. McGraw Hill Interamericana.
– Oti Mata y Agudo Arroyo (2007) Métodos y técnicas de investigación social. Editorial Universidad Ramón Areces.
– Pardo Fariña, Felipe (2008) El método historico crítico de Jesús de Nazaret de Joseptz Ratzinger. VERITAS. Revista de Filosofía y teología, Vol. III, nº 18.
– Piñero, Antonio (2024) Jesús y las mujeres. Titivillus.
– Piñero, Antonio (2006) Guía para entender el Nuevo Testamento. Trotta.
– Scheweitzer, Albert (2000) El secreto de la vida de Jesús. Elaleph.









