Conociendo el gran valor que reviste nuestro patrimonio minero y metalúrgico, encargado de cincelar todo el singular paisaje minero del que hoy podemos disfrutar; y siendo también conscientes de su uso para un desarrollo económico sostenible, el Área de Promoción, Patrimonio Histórico y Cultura – a través de su Unidad de Patrimonio Histórico- ; ha promovido una PROPUESTA DE ITINERARIO DE PRE-EMPRENDIMIENTOPARA LA DINAMIZACIÓN DEL PATRIMONIO DE LINARES, a través de nuestra entidad.

Todo ello con la finalidad de que las personas, voluntariado y profesionales vinculados al patrimonio de Linares pudieran adquirir conocimientos, habilidades y actitudes para el emprendimiento, tomando consciencia sobre las fortalezas personales y las oportunidades del contexto e impulsando a las personas participantes hacia la acción, ya sea individual o colectiva, para la dinamización del patrimonio cultural e histórico de Linares.

El foco de la intervención se centró en el incremento de las competencias emprendedoras y el conocimiento del emprendimiento en economía social para la dinamización patrimonial de Linares como un punto de partida para favorecer el diseño e impulso para la puesta en marcha de actuaciones necesarias para su promoción y conservación, con un enfoque personalizado en las personas participantes, en asociaciones y colectivos que quisieron sumarse y en estrecha coordinación y colaboración con la Concejalía de Patrimonio.

La formación se realizó a través de los siguientes resortes:
– 5 talleres de capacitación en aula virtual o presencial. Expositivos y participativos, basados en el trabajo en equipo.

– 5 semanas de trabajo en el campus online de la Escuela de Economía Social. Consolidación, entrega de tareas y feedback, intercambio y profundización.

Los resultados han sido bastante significativos: creación de un ambiente cohesionado y participado llegando a producirse una excelente armonía y el clima adecuado para el diseño de posibles actividades colaborativas. Además de un manifiesto interés por ser apoyados de forma institucional a través de la cesión de infraestructuras y de apoyo económico a las propuestas que pudieran surgir del trabajo colaborativo para favorecer la dinamización del patrimonio. Por otro lado, también se planteó la necesidad de un acompañamiento más continuado, presencial y a la vez práctico para favorecer la generación de ideas colectivas.

En definitiva, se ha creado un germen de colaboración de marcado carácter cooperativista entre profesionales y potenciales usuarios del patrimonio minero como un recurso económico, con el fin de servir de modelo para posteriores iniciativas en este sentido.