El Partido Socialista de Linares lamenta la “preocupación”, “indignación” e “inquietud” que viven decenas de familias de la ciudad que siguen a la espera de que los restos de sus seres queridos vuelvan a ser enterrados después de ser exhumados para la ampliación del cementerio municipal de San José.

El problema es que los nuevos nichos son tan estrechos que no caben los ataúdes. El Gobierno de Caro-Accino achaca este contratiempo a un “error técnico”, algo que cuestiona el portavoz
del Grupo Municipal Socialista, Javier Palacios, para quien esta situación es el reflejo del “alarmante estado de abandono y deterioro que sufre el camposanto”.

La construcción de los nuevos enterramientos, financiada con fondos de la Diputación de Jaén, obligó a trasladar los cuerpos a otro patio del cementerio, y “ahí llevan más de un año sin que
nadie haga algo por solucionarlo, con el coste añadido que deben soportar ahora las familias por la incompetencia del equipo de Gobierno de Ciudadanos y Partido Popular”, critica.

A todo ello se suman las quejas de ciudadanos que han denunciado el estado de las instalaciones, con paredes desconchadas, grietas y falta de limpieza. “No hay escaleras homologadas y los andamios son un verdadero peligro”, señala. “La falta de sensibilidad en el trato a elementos mortuorios ha generado una gran indignación entre buena parte de los vecinos que acuden a visitar a sus familiares fallecidos”, añada el concejal socialista.

Javier Palacios también censura la “opacidad” con la que se gestiona el cementerio hasta tal punto de solicitar el balance económico de la infraestructura municipal desde que comenzó el mandato para conocer el estado de las cuentas.

Del mismo modo, asegura que el Ayuntamiento no está cumpliendo con el derecho de las personas sin recursos declarados pobres de solemnidad, es decir que son incapaces de asumir su sepelio. Según el edil socialista, la Administración local obliga a las familias a financiar la sepultura de los difuntos, aunque no dispongan de medios económicos para ello o se nieguen, por alguna razón, a hacerse cargo de los gastos.

Palacios califica de “alarmante” el estado de la necrópolis municipal y pide a la Administración de Caro-Accino que tome cartas en el asunto de una vez por todas y le busque una solución
definitiva. “Es una falta de respeto por los difuntos y la sensibilidad de sus familiares, que no se puede tolerar. Lo que debe hacer es atender a estas familias y mentir menos en los plenos”,
concluye