La Plataforma de Linares por la Defensa del Sistema Público de Pensiones, quiere informar a la ciudadanía de Linares que retoma sus concentraciones de “los lunes al Paseo”, el próximo lunes 13 de septiembre de 2021, porque se avecinan meses decisivos para el mantenimiento y la sostenibilidad del Sistema Público de Pensiones español.

El Gobierno y los Agentes Sociales (patronal y sindicatos mayoritarios), firmaron un acuerdo el 1 de julio, para poner en marcha una primera fase de reforma del Sistema Público de Pensiones. Este acuerdo el Gobierno lo ha plasmado en un Proyecto de Ley, que ha aprobado en el Consejo de Ministros el 24 de agosto, para pasarlo al las Cortes e iniciar su trámite parlamentario.

“Se ha desencadenado una campaña de medias verdades por parte del Gobierno y determinados medios de comunicación, sobre las bondades de las medidas de esta primera parte de la reforma de pensiones, que se hace necesario aclarar cada una de las medidas recogidas y como van a afectar a las personas en sus pensiones actuales y futuras”, aseguran los pensionistas linarenses.

“Se recoge que las pensiones subirán anualmente según el I.P.C. Hay que explicar que esto no significa que las pensiones se vayan a revalorizar, sino que van a mantener su poder adquisitivo. Esta medida prácticamente ya venía sucediendo desde 2018, gracias a las movilizaciones del movimiento pensionista de todo el estado español; pero es bueno que se recoja esta conquista por Ley y se revaloricen automáticamente”, reprochan.

Por otro lado se toman medidas para separar las fuentes de financiación de las pensiones, liberando al Sistema Público de mantener con las cotizaciones gastos que no son puramente el abono de las pensiones contributivas, los denominados “gastos impropios”. Medida que viene reivindicando desde hace años el movimiento pensionista, pero que consideran que se queda corta, “puesto que todavía no traspasa todos estos gastos a los Presupuestos de la Administración, ni toma medidas como una auditoría de las cuentas de la Seguridad Social, para cuantificar la cantidad que se ha dedicado durante muchos años a cubrir otros gastos del Estado con las contribuciones del Sistema, y que eliminaría el mantra del déficit de la Seguridad Social y habría que disponer la forma de revertirlo al Sistema para hacer frente a los retos de las futuras jubilaciones”.

Otra de las principales medidas de este acuerdo es el propósito del Ministerio de aumentar la edad efectiva de jubilación, consolidando de los recortes que supuso la reforma de 2011; como el aumento de la edad de jubilación de 65 a 67 años, incluso prolongando dicha edad incentivandoloo económicamente y penalizando y retrasando la jubilación anticipada.

“Lo que supone una irracionalidad en un país con la mitad de su juventud en desempleo y la otra mitad con empleos precarios, y un escándalo que se diga que hay que racionalizar el gasto en pensiones y a la vez se incentive la “jubilación activa” por encima de los 68 años, permitiendo que se abone el 50% de la pensión para que siga ejerciendo su trabajo”, denuncian.

“El camelo más grande que se está difundiendo sobre esta reforma es la desaparición del denominado “factor de sostenibilidad”, con el cual se dice que eliminarían el recorte recogido en la reforma de 2013. Esto es un engaño para bobos porque se recoge a continuación en el acuerdo que se sustituirá por otro coeficiente el “mecanismo de equidad intergeneracional”, un mecanismo por el cual se aplicará un coeficiente reductor al cálculo de las pensiones iniciales igual que estaba previsto hacer con el factor anterior”, advierten.

Le cambian el nombre por otro; pero se recoge que se negociará su definición en una negociación con los “agentes sociales” y en caso de no haber acuerdo antes del 15 de noviembre, el Gobierno lo legislará.

Las intenciones que se tienen con este mecanismo, quedaron claras, dicen, cuando al Ministro señor Escrivá, en unas declaraciones posteriores a la firma del acuerdo le traicionó el subconsciente y dijo que las personas que se jubilen en el futuro, las pertenecientes a la generación del Baby Boom, se tenían que hacer a la idea de que tenían que cobrar menos o trabajar más.

“Como vemos, a pesar de que se han conseguido algunas mejoras y revertir algunos de los recortes de Gobiernos anteriores en materia de pensiones; quedan por resolver muchos nubarrones que se ciernen sobre el Sistema Público de Pensiones, con esta primera fase de la reforma y con las medidas que se han dejado pendientes para negociarlas y legislar en una segunda fase a lo largo del año 2022”, añaden.

Por lo que desde el movimiento pensionista y con el apoyo de toda la ciudadanía, quiere tener voz en esta reforma, dar su alternativa y reivindicaciones, continuando la lucha en las calles. Se intentará buscar el apoyo de los Grupos Parlamentarios, para que en el trámite parlamentario que se inicia a partir de ahora se mejore el mencionado Proyecto de Ley eliminando los aspectos que consideran negativos; de forma que, dicen, “la reforma garantice la sostenibilidad y suficiencia de nuestro Sistema Público de Pensiones y unas pensiones dignas y justas para las personas pensionistas actuales y futuras”.