En las últimas semanas el club, consciente de lo que representa el jugador, había ofrecido al torreño la renovación hasta 2023 con la condición de que aceptara una cesión (manteniendo sus actuales condiciones salariales) a otro equipo este año.

El futbolista, al que incluso se le buscó acomodo cerca de la ciudad para evitar que estuviera lejos de su familia, conocía de primera mano y desde finales de mayo la intención de la entidad de mejorar su ataque para el estreno en Primera RFEF.

El delantero, que en un principio entendió la postura del club, cambió pronto de parecer, negándose a facilitar su salida. Tras deteriorarse la comunicación entre las partes y dada que la última oferta planteada tampoco convenció al jugador, el Linares Deportivo ha decidido prescindir de sus servicios por razones meramente deportivas.

Chendo Alarcón, que ha defendido en dos etapas diferentes la azulilla, ha sido uno de los jugadores más carismáticos e importantes de la entidad durante los últimos años.

‘El Tigre’, como cariñosamente le apodan los aficionados merced a su arrojo y lucha en el área, volvió a Linarejos hace tres temporadas, en la 2018/2019, con el objetivo de devolver al club al tercer escalón del fútbol español, la Segunda División B.

No lo consiguió el primer año pese a sus 24 goles, pero sí al siguiente, donde llevaba anotados 16 tantos en Tercera antes de la llegada de la pandemia. Este último curso en la categoría de bronce, Chendo ha contribuido con seis goles en 18 partidos (cuatro de ellos como titular) a que el equipo se alzara campeón del Grupo IV de Segunda B.

El Linares Deportivo, que ha puesto todas las soluciones posibles encima de la mesa para arreglar las desavenencias de la mejor manera, lamenta este triste final, pero entiende que avanzar también significa, muchas veces, tomar decisiones difíciles.