En los últimos meses, las operadoras telefónicas de todo el mundo han tenido que pasar la prueba de fuego de mantener una calidad y estabilidad en un momento en que el mayor entretenimiento era para muchos mantenerse conectados. Videollamadas, clases online, juegos multijugador, servicios de video bajo demanda, acceso a la banca, redes sociales, supermercados en línea o gestiones administrativas, lo cierto es que, si habitualmente vivimos conectados a internet, el uso la pasada primavera ha sido exhaustivo.

Las medidas adoptadas por unas y otras operadoras han sido diferentes entre sí, pero todas se han enfrentado al reto de mantener satisfechos a sus clientes en un momento en el que, además, era imposible tramitar una portabilidad. Así, algunas han regalado gigas, otras han liberado contenidos de pago en cuestiones de entretenimiento, pasando a ser temporalmente gratuitos, y otras han adoptado acuerdos con los ayuntamientos o ministerios para suministrar tarjetas SIM para garantizar una igualdad de oportunidades de acceso a contenidos culturales y educativos.

Realmente, no se ha tratado sólo de consumir contenidos, sino que muchas personas han generado el suyo propio cuando nunca antes se habían atrevido a hacerlo. Lo que hemos descubierto es que un mundo de posibilidades no exploradas por falta de tiempo o iniciativa se abría ante nosotros gracias a internet. La cuestión es que los esfuerzos que se han hecho en cuestiones de estabilidad, velocidad o cobertura, estaban inicialmente dirigidos a una situación puntual, pero pasados algunos meses, la constante parece mantenerse, y de una u otra manera se sigue haciendo un uso exhaustivo y masivo de las conexiones tanto de fibra óptica y wi-fi como de las redes de datos móviles.

El teletrabajo se está extendiendo en muchos casos, aunque no en todos, y al mismo tiempo, las posibilidades de entretenerse sin salir de casa frente a las altas temperaturas, que no seducen demasiado para echarse a las calles, hacen que muchas personas se mantengan conectadas jugando a diferentes géneros que les conectan con otras personas, desde las propuestas creadas por usuarios en Kahoot hasta los juegos de 888, más utilizados por adultos en partidas de poker o ruleta, o en carreras de slot, la modalidad más social de las tragaperras virtuales. Hablamos de juegos que se pueden ejecutar desde diferentes dispositivos sin que estos deban ser de alta gama, desde los notebooks más económicos a los smartphones de más de cuatro años. Por supuesto, también son buenos tiempos para los amantes de Fortnite y otros juegos multijugador con altos requerimientos o jugables desde videoconsolas.

Los juegos online son, tal vez, el sector que más se aproxima (o incluso en ocasiones llega a superar) el tráfico que se genera en internet por el consumo de contenidos multimedia en general (incluyendo desde Spotify hasta YouTube o Netflix, aunque Twitch, que aúna el interés por los juegos y por el consumo de audiovisuales en una sola plataforma). No podemos tampoco subestimar el tráfico de video que genera, y cada vez más, Instagram con sus stories e Instagram TV o Tik Tok, pero efectivamente la carga pesada para las conexiones la generan las películas y series en alta definición reproducidas desde smart tv y set top box y.los videojuegos en los que intervienen más de dos jugadores.

Incluso para jugar con o contra otras personas que estén en el mismo lugar que nosotros, cada vez hacemos más uso de juegos online, que nos evitan el uso de tableros físicos y otros objetos que ocupan espacio o bien no tenemos a mano, y por otro lado, parece que juego online y juego gratuito se han convertido casi en sinónimos. Sí, es cierto que podemos obtener mejoras en coches, personajes o desbloquear opciones si realizamos compras integradas, sí, también es cierto que los juegos como el poker o el blackjack permiten apostar por internet, pero inicialmente, ninguno de estos juegos requiere pagos para ser completamente operativos. En cuanto a los juegos que se pueden ejecutar en compañía, el Monopoly, el Uno, el Parchís o Ludo, el Trivial y otros juegos más que clásicos siguen mejorando sus versiones online gratuitas para ser ejecutados por dos o más jugadores a la vez desde el mismo dispositivo.

Ante una oferta todavía limitada de ocio y entretenimiento fuera de casa, parece que los juegos y las series se colocan en el podio junto con los entrenamientos online monitorizados, si bien estos últimos van perdiendo poco a poco fuelle debido a las altas temperaturas y la posibilidad de acudir a locales habilitados. Habrá que ver si para las operadoras es sostenible mantener las condiciones actuales con sus contratos tras haber aumentado, en ocasiones, el número de repetidores y antenas y mejorado sus infraestructuras para hacer frente a la intensa demanda que se ha generado y que, visto lo visto, se va a seguir manteniendo a pesar de que se esté restableciendo poco a poco nuestra rutina. Algo está cambiando en nuestra manera de utilizar internet, y sin duda requiere las conexiones más sólidas y fiables que hayamos visto por el momento, a la espera, además, de una implementación paulatina del 5G en nuestro país.