La formación en tecnología y digitalización, la planificación en gestión y cambios en el modelo y la organización del negocio son tres de los retos que tienen por delante las empresas de la provincia de Jaén para su recuperación, según el estudio de investigación “Jaén Emprende PostCOVID 19”.

Este estudio, elaborado por la Fundación Andalucía Emprende, adscrita a la Consejería de Empleo, Formación y Trabajo Autónomo, ha sido presentado hoy en un encuentro virtual al que han estado conectados más de 200 asistentes, y que ha contado además con dos ponentes expertos: el gerente del Centro Metalmecánico y del Transporte (Cetemet) de Linares, Ángel Fraile, y la directora comercial de Castillo de Canena Olive Juice, Rosa Vañó.

Un acto conducido por la periodista de La contra de Jaén, Esperanza Calzado, que se ha mostrado convencida de que “el capital humano es la base para que Jaén tenga futuro”. De la Consejería de Empleo, Formación y Trabajo Autónomo han intervenido: el secretario general de Empleo, José Agustín González; la gerente de Andalucía Emprende, Rosa Siles, y el delegado territorial, Francisco Joaquín Martínez. Este último ha desgranado los resultados de este estudio, para resaltar: “Tenemos una nueva situación y necesitamos el talento de las empresas y los emprendedores de Jaén para afrontar los nuevos retos”.

Según este análisis, Jaén se sitúa como la segunda provincia andaluza con menor índice de cierre de empresas, con un 46,41%, por detrás de Almería (con un 44,12%). Este porcentaje de empresas jiennenses que han tenido que abandonar su actividad durante el estado de alarma es, a su vez, inferior al del conjunto de Andalucía, que está en el 56,52%. El 53,59% de empresas ha seguido funcionando, pero con una actividad muy reducida y un 10% ha continuado al mismo ritmo que antes del confinamiento. El perfil de las empresas de Jaén que han cerrado es: microempresa y/o empresa unipersonal, con poca antigüedad (menos de tres años) y del sector servicios, que es el más afectado en el ámbito provincial. Los sectores que mejor han resistido son el primario y el industrial. Tanto las empresas de economía social como los trabajadores autónomos tienen un mayor porcentaje de cierres, mientras que las sociedades mercantiles han resistido mejor.

Se ha puesto el foco en dos sectores clave en la provincia: el agroalimentario y el de la logística y el transporte, que han respondido muy bien a esta situación. El objeto de este estudio, presentado hoy en formato webinar, es conocer las necesidades, prioridades y retos a los que se enfrenta el tejido empresarial provincial, y poner en común propuestas, servicios e instrumentos de apoyo que permitan a las empresas superar esta situación y colocarse en buena posición para abordar los retos del futuro.

Oportunidades para la provincia
Rosa Vañó ha destacado que Jaén tiene que luchar por ser capaz de hacer crecer la demanda mundial de aceite. Según Vañó, hay que tomar conciencia de que “el respeto al medio ambiente, las prácticas de sostenibilidad han venido para quedarse”. Ha reseñado que hay que adelantarse y buscar alternativas al plástico para el envasado, además de adaptar los formatos a las necesidades de los hogares, ahora más reducidos. A su vez, ha apuntado que hay que alargar el periodo de caducidad del aceite, para evitar que se deseche un producto en perfecto estado para consumir. Ha insistido en que el consumidor demanda una trazabilidad y “Aceites de Jaén” es una gran oportunidad para apostar por ese origen. También ha apuntado que la industria agroalimentaria tiene que recuperar una amplia industria auxiliar, que ha de ubicarse en la provincia y la necesidad de poner en valor el gastro-oleoturismo, impulsar el inmenso patrimonio de calidad de Jaén en aceite, gastronomía y turismo de interior. “Si lo hacemos bien, juntos, con ilusión, podemos seguir construyendo”, ha manifestado.

Ángel Fraile ha reseñado que el proceso de evolución del sector del transporte y la logística se ha visto acelerado con la pandemia y ha recalcado que hay que seguir avanzando. Ha comentado la necesidad de mejorar las infraestructuras para poder casar oferta y demanda. Ha apuntado que el transporte de mercancías en España se hace en un 2% por ferrocarril y en un 98% por carretera. Y Jaén, entrada de Andalucía, asume un 40% del transporte por carretera, unos 7.500 camiones diarios, potenciales clientes que hay que retener en la provincia. Ha insistido en que “hay que invertir en infraestructuras en la provincia, aprovechando la ITI”. Y ha reseñado que este sector es uno de los más digitalizados, si bien hay que seguir avanzando en esta línea, sobre todo en acercar las TIC a las pequeñas empresas.

El secretario general de Empleo y Trabajo Autónomo ha comentado que esta situación, como toda crisis, puede ser una oportunidad, y ha señalado que la Junta de Andalucía seguirá junto a los autónomos y empresas que sigan reinventándose. “Desde Empleo vamos a seguir trabajando con ellos, con los auténticos protagonistas, y con otras administraciones”, ha reseñado José Agustín González para insistir en que hay que adaptarse a los cambios, “con creatividad, ilusión y todos de la mano”.

Por su parte, la gerente de Andalucía Emprende ha agradecido la participación de expertos del más alto nivel, la implicación del equipo de la Consejería de Empleo y de Andalucía Emprende, que han hecho posible este estudio y que “esta información sea conocimiento”. Rosa Siles ha recalcado que este análisis profundiza en las necesidades y prioridades de pymes, emprendedores y autónomos de Jaén en el actual escenario de incertidumbre internacional para que puedan enfrentarse a situaciones totalmente nuevas. Así, ha puesto de manifiesto que “todos formamos parte de la solución”.

En este estudio han colaborado más de 1.500 emprendedores y autónomos y andaluces y más de una veintena de expertos. Es el sexto webinario que se celebra en la región, y en cada provincia se está poniendo el acento en sus sectores clave, los que mejor han resistido los cambios.

En cuanto al sector agroalimentario, ha jugado un papel fundamental durante toda la crisis del COVID 19 ya que, pese a sus dificultades previas, ha sabido estar a la altura, adoptando todas las medidas de seguridad necesarias para ofrecer productos de alta calidad y seguridad alimentaria. Un sector que ha de mirar a la economía circular, reduciendo el impacto medioambiental de la producción de alimentos y reduciendo los que se desechan, y que ha de garantizar un relevo generacional sostenible, que incluya la incorporación de la mujer y que incida en la formación.

También la logística y el transporte han sido fundamentales en la provincia en el estado de alarma, en el que han aumentado significativamente las ventas online. Este sector ha atendido bien la demanda, pese a las carencias de infraestructuras viarias y ferroviarias locales, pero ha de seguir mejorando y reorganizándose para agilizar los plazos de entrega.

El reto más inmediato, la transformación digital

Según este estudio de Andalucía Emprende, el 77,8% de las empresas provinciales asume que la situación futura no será como antes y que tienen que asumir cambios importantes, como saber adaptarse hacia la transformación digital. Este es el reto más importante a medio y largo plazo y conlleva ver la tecnología como un gran aliado para consolidarse en el mercado.

Las preocupaciones más inmediatas son: no perder clientes, la supervivencia de la cuenta de explotación y la liquidez. Hay una gran inquietud por hacer frente a pagos corrientes y por acometer las inversiones necesarias para adaptarse a las nuevas exigencias.

En cuanto a las ayudas públicas, lo más valorado es la agilización de los trámites administrativos y el acceso a financiación. Un elemento clave para las empresas es dar facilidades fiscales y el acceso al crédito.

Un nuevo contexto que puede a su vez proporcionar nuevas oportunidades de negocio a emprendedores en cuanto a los nuevos requerimientos sociales en muy diversas áreas, como salud, ocio, alimentación, movilidad, moda, comunicación, arquitectura, construcción, etcétera.