Solidaridad en tres dimensiones. En tiempos de crisis, el ser humano lucha por la supervivencia, pero en Linares se ha, literalmente, tridimensionado. Desde el Parque Científico Tecnológico han salido ya 5.000 toneladas de filamento, gomas y láminas de acetato para que las manos voluntarias del proyecto, impresores de toda España, hayan conseguido fabricar ya 100.000 piezas protectoras.

Sicnova ha impulsado este proyecto al que se sumaron desde el comienzo instituciones como el Ayuntamiento de Linares, la Cámara de Comercio, Diputación de Jaén la Fundación Cajamar y Software del Sol para luchar contra el desabastecimiento de mascarillas y pantallas protectoras. Hospitales, residencias de mayores, servicios de emergencias o farmacias son algunos de los colectivos vulnerables que, cada día, reciben nuevo material 3D fabricado por los más de 11.000 impresores repartidos a lo largo de todo el territorio nacional.

A la iniciativa linarense se han unido ya numerosas entidades que han cumplido con la otra parte necesaria: la aportación económica. A las cuentas abiertas por Cámara de Comercio de Linares y Fundación Cajamar han llegado más de 90.000€ que ya se han invertido en la compra de todo el material necesario. Sin embargo, la grave crisis sanitaria necesita de la solidaridad, en forma de donativos, para poder seguir fabricando herramientas de protección. Las impresoras 3D siguen dispuestas para salvar vidas y frenar el contagio del COVID-19, pero se requieren nuevas donaciones.

Sanitarios, agentes de las fuerzas y cuerpos de seguridad, colectivos de mayores, bomberos…Son los héroes sin capa que ya han recibido más de 100.000 mascarillas y pantallas faciales 3D. Pero sigue siendo insuficiente. Por ello, ante la oleada de solidaridad 3D, con más de 11.000 impresores a lo largo y ancho de toda España dispuestos a colaborar, resta esperar nuevas donaciones que sufraguen los gastos de material para poder seguir enviando los kits y repartirlos a los sectores vulnerables.