La provincia de Jaén, junto con la de Sevilla, es la única de Andalucía en la que ha aumentado tanto el número de mercadillos, como el de puestos. Así, Jaén cuenta en 2019 con 103 mercadillos (frente a los 99 de 2013) y con 5.158 puestos (ante los 5.133 del año 2013). Sevilla cuenta con 117 mercadillos (107 en 2013) y 7.786 puestos (5.682 en 2013). En Granada crece el número de mercadillos (de 184 ha pasado a 187), pero desciende su cifra de puestos (de 5.768 ha pasado a 4.964). En el resto de provincias, desciende tanto la cantidad de mercadillos como de puestos. Así consta en un estudio realizado por la Consejería de Economía, Conocimiento, Empresas y Universidad sobre el comercio ambulante en Andalucía, en el que se se ha elaborado un nuevo censo sobre el comercio ambulante en la Comunidad, que suma 848 mercadillos andaluces, con 40.991 puestos en los que trabajan 10.291 personas.

La provincia de Jaén tiene censados un total de 103 mercadillos con un total de 5.158 puestos. Hay 13 mercadillos con más de 100 puestos. Entre los que destacan el de Jaén capital (jueves), con 320 puestos, y el de Torredonjimeno (domingos), con 237 puestos, el segundo mercadillo de mayor tamaño en el ámbito provincial. También destaca Linares, con dos mercadillos (martes y viernes), con 206 puestos cada uno. Los nueve restantes con más de un centenar de puestos son: Andújar, Bailén, Jódar, Torredelcampo, Úbeda, Baeza, Pozo Alcón, Alcalá la Real y Mengíbar.

El resto de mercadillos de la provincia de Jaén son ambulantes. Destaca Alcalá la Real, con tres mercadillos. También reseñar la cobertura por habitante en Aldeaquemada, con 59,88 puestos por cada mil habitantes, y Bedmar y Garcíez, con 45,86. Solo hay 4 municipios que no tienen mercadillo: Carboneros, Cazalilla, Espeluy e Hinojares. Así, en general la presencia de mercadillos ambulantes está bastante extendida en Jaén, existiendo una presencia destacada de municipios con mercadillos de un tamaño superior a los cien puestos. La mayoría disponen de un mercadillo y ningún enclave tiene más de tres.

Según la encuesta realizada a comerciantes ambulantes de la provincia de Jaén, cada uno ocupa a una media de 1,44 personas por puesto. Así, según este sondeo, este sector genera en el ámbito provincial unos 400 puestos de trabajo.

Menos mercadillos en Andalucía, pero más volumen de negocio
En cuanto al volumen de negocio en la comunidad autónoma andaluza, esta actividad económica relativa al comercio en por menor en mercadillos, recogida en el grupo 478 de la CNAE (Clasificación Nacional de Actividades Económicas de España), obtuvo facturación de 399.919.000 euros (datos de 2017, últimos disponibles). Para la elaboración del estudio se ha contado con datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) y el Instituto Andaluz de Estadística y Cartografía (IECA), así como con la información facilitada por las corporaciones locales andaluzas, y la realización de una encuesta presencial en los puestos ambulantes, cuyos resultados han permitido disponer de una información muy valiosa actualizada sobre su actividad profesional y su perfil sociodemográfico.

Los datos analizados del Instituto Nacional de Estadística relativos a la evolución de este sector entre 2013 y 2017, arrojan la conclusión de que, a pesar de que se contabilizan 4 mercadillos y unos 740 puestos menos que en 2013 en Andalucía, se ha producido una evolución positiva en el volumen de negocio, con un incremento de 152.588.000 euros de facturación, lo que representa un incremento global del 61,69% desde 2013 a 2017.

En relación al empleo generado, según los datos del INE, en ese mismo período, el personal ocupado medio en el sector se incrementó en 1.055 personas, pasando de 9.236 en 2013 a 10.291 en 2017, lo que representa un incremento del 11,43%. Según la encuesta realizada a los comerciantes ambulantes, el 95% de ellos ocupan a una o dos personas por puesto.

En cuanto a los ingresos diarios según la tipología de los productos que se venden, según la encuesta realizada a los comerciantes, se sitúan a la cabeza los puestos de “alimentación, bebidas y helados” ya que un 18% manifiesta ingresar más de 300 euros diarios. Los puestos de calzado, piel y artículos de regalo, así como de droguería y cosméticos, manifiestan ingresar, de media diaria, una cantidad inferior a 50 euros. Se registra, por tanto, una estimación media de 155,24 euros diarios de venta por puesto.

En cuanto al perfil sociodemográfico de las personas que trabajan en el comercio de mercadillos, destaca una presencia mayoritaria de hombres (65,57%) frente a mujeres (34,33%), con una franja de edad comprendida entre los 16 a los 50 años. Se trata de personas de nacionalidad española (93,9%), y tan sólo un 7% ha manifestado no tener estudios, siendo el nivel más frecuente el de estudios primarios (54,99%). La vinculación mayoritaria entre los trabajadores de los puestos es la de familia nuclear (78,65%).

Al igual que la anterior publicación del año 2013, la elaboración de este estudio se ha centrado en la modalidad de comercio ambulante en la que recae el mayor peso de representatividad, es decir, en el Comercio en Mercadillos. Así, este nuevo censo elaborado en 2019 permite, en primer lugar, la actualización de los datos más relevantes del Comercio en Mercadillos a nivel provincial y municipal y, en segundo lugar, disponer de las características de la persona comerciante ambulante andaluza en la que se recogen aspectos tan diversos como la actividad comercial, el empleo generado o los ingresos medios diarios. El comercio ambulante está regulado por la Ley Andaluza y las ordenanzas municipales y se considera como tal a aquél que vende sus productos dentro de la legalidad.

Este sector es de gran importancia dentro de la actividad comercial andaluza, española y europea, dinamizadora de la economía y generadora de empleo y cohesión social. La Junta de Andalucía apuesta por regular esta modalidad comercial dada la importancia que para el sector comercial supone el comercio ambulante o no sedentario en Andalucía, no solo como elemento económico, sino también como elemento social y cultural. Así, desde 1998, con la promulgación de la Ley 9/1988, de 25 de noviembre, se ha ido adaptando y renovando este marco normativo de referencia con la finalidad primordial de adecuar de la situación socioeconómica a la realidad comercial de Andalucía, protegiendo tanto los derechos de las personas comerciantes ambulantes, como de las personas consumidoras. Este estudio está publicado en la página web de la Consejería de Economía, Conocimiento, Empresas y Universidad, en el enlace http://lajunta.es/224h1