El PSOE de Jaén presentará una moción en los 97 municipios de la provincia de Jaén para “desterrar los vestigios del franquismo” de todas las calles, plazas y espacios públicos, así como para revocar cualquier tipo de honor o distinción que hubiera sido concedida en el pasado por los ayuntamientos. “No puede quedar en Jaén ni un solo rastro que suponga homenaje o ensalzamiento del régimen de Franco”, sentencia Laura Berja.

La secretaria de Memoria Histórica del PSOE de Jaén explica que la moción socialista insta a los ayuntamientos a crear una comisión técnico-política para la elaboración de un catálogo con los vestigios del franquismo en cada municipio. Ese catálogo debe contener el listado de los nombres de las calles a cambiar y de las direcciones donde se encuentren placas del Ministerio de la Vivienda o Cruces de los Caídos. Asimismo, se mencionarán los honores que el Ayuntamiento haya otorgado a los miembros del bando golpista, como alcaldías honoríficas, hijos predilectos o medallas de oro.

Una vez elaborado el catálogo, se llevará a pleno y se procederá al cambio de nombre de calles, revocación de honores y eliminación o resignificación de monumentos franquistas.

Berja subraya que “es imprescindible dar cumplimiento” a la Ley 52/2007 de Memoria Histórica y a la Ley 2/2017 de Memoria Histórica y Democrática dE Andalucía, y que ése es el objetivo fundamental de esta moción, unas leyes que se impulsaron con el deseo de “contribuir a la concordia nacional desde la reparación a las víctimas de la Guerra Civil y de la dictadura franquista”. En este punto, recordó que el Gobierno de Zapatero “dio el aldabonazo inicial a las conciencias” en 2007 y que el Gobierno de Susana Díaz “lo amplió en 2017 con una ley andaluza incluso más avanzada”.

“Nuestra democracia no podrá ser plena si no trabajamos en el derecho a la memoria y a la reparación de víctimas y familiares. No lo decimos nosotros; es incluso la ONU la que lleva años diciéndolo”, recuerda.

La responsable socialista afirma que con la entrada en vigor de la ley se han producido “indudables avances” en el reconocimiento de la dignidad de las víctimas, si bien a día de hoy “continúan persistiendo en nuestros espacios públicos restos del franquismo que son intolerables en una sociedad europea, democrática y avanzada del siglo XXI”.

En este sentido, recuerda que el artículo 15.1 de la Ley de Memoria Histórica “es claro y contundente”, puesto que establece que los poderes públicos tienen que tomar las medidas oportunas para “la retirada de escudos, insignias, placas y otros objetos o menciones conmemorativas de exaltación personal o colectiva, de la sublevación militar, de la Guerra Civil y de la represión de la dictadura”.

De este modo, tal y como dictan numerosas sentencias, “no podemos seguir viendo placas del Ministerio de la Vivienda, escudos, cruces de los caídos por Dios y por España, placas de caídos y honores y distinciones institucionales”. “Todo eso es antigualla ofensiva y exaltadora de un régimen despreciable que debe desaparecer”, sentencia.