Esta mañana se ha realizado una visita a la boca de desagüe del antiguo “socavón minero” que se construyó para drenar parte de la cuenca subterránea del que fuera conocido como Distrito Minero de Linares. Una infraestructura casi faraónica para la época, que fue construida entre los años 50 y 63 del siglo pasado y que consiste en un túnel de más de 12 kilómetros de longitud que parte desde la zona de Adaro y que desemboca a unos 3 kilómetros de la Estación de Linares Baeza, justo junto a un antiguo puente romano que cruzaba el río Guadalimar.

En el singular enclave el alcalde de Linares, Juan Fernández, ha expuesto el planteamiento que pretende llevar a cabo para que esta obra de ingeniería sirva de “embalse subterráneo” a modo de reserva de aguas en caso de épocas de sequía, además de recuperar manantiales que actualmente están secos precisamente por el hecho de que el drenaje bajó el nivel freático. Las obras consistirían en taponar la salida de aguas para que con el tiempo ser recuperara el nivel freático, asegurando el alcalde que podría suponer una reserva para cinco años, de un agua que, ha afirmado, “con el tratamiento adecuado es perfectamente potable”.

El primer edil asegura que ya se ha expuesto la propuesta a la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir, de manera que será incluida en el Plan Hidrológico que concluirá en el año 2026.

En el vídeo de cabecera el propio Juan Fernández expone este singular proyecto.

Juan Fernández frente a la boca del túnel