Hace unos días, varios trabajadores del Centro Penitenciario de Jaén junto con los reclusos que se encuentran dentro del programa Unidad Terapéutica Educativa se desplazaron a Linares a realizar una de las charlas que se imparten dentro del programa. Tras la charla, fueron a comer a un restaurante donde se encontraron con un ex recluso. Presuntamente , el ex interno comenzó a insultar y a increpar al coordinador, gritando y alarmando a cualquier persona que se encontraba allí. Tras la intermediación del dueño del bar, logró calmarse la situación. Sin embargo, un rato después cuando ya se volvían para el centro penitenciario de Jaén, nuevamente el ex interno se acercó al grupo, y agredió presuntamente con un puñetazo en la cara al trabajador.

Ante este nuevo hecho de agresión, el sindicato CSIF se solidariza con el trabajador agredido y lamenta que estas situaciones se desarrollen con una asiduidad que no debería ser tal. “Insultos, incluso golpes, son demasiados habituales dentro de las prisiones como fuera, como ha sucedido en esta ocasión”, manifiesta Miguel Ángel Rojas, responsable del área de Instituciones Penitencias de CSIF Andalucía.

“Desde el sindicato queremos añadir que los trabajadores de Instituciones Penitenciarias nos encontramos totalmente indefensos, no somos considerados agentes de la autoridad por lo que en estas situaciones que, desgraciadamente, pueden ser relativamente frecuentes una actuación eficaz prevendría que se derivara en algo más grave”, concluye Rojas.