El hasta hoy concejal no adscrito del Ayuntamiento de Linares, Sebastián Martínez Solás, ha comunicado que dimite a su acta de concejal tras más de 11 años. Según Martínez, esta decisión viene dada por la situación política que vive Linares, además de la condición en la que se encuentra él mismo, sin grupo municipal y sin compañeros con los que cohesionarse, en la que ha manifestado que seguir en el cargo sería «estar por estar». En el vídeo de cabecera podéis ver la rueda de prensa de despedida Martínez. Bajo estas líneas os dejamos el comunicado íntegro de despedida del hasta hoy regidor linarense.
COMUNICADO
Mediante este comunicado anuncio mi dimisión como concejal del Ayuntamiento de Linares. Han sido 11 años y tres meses y tres candidaturas a la alcaldía de Linares, y pienso que habrá personas que consideren oportuna una explicación pública.
Durante todo este tiempo he intentado, seguramente equivocándome muchas veces, mantener una coherencia política. En la primera corporación como portavoz de IU el PSOE tenía mayoría absolutísima y nuestro grupo bregaba como podía en una situación adversa. Tras romper la mayoría absoluta la cosa cambió e IU tuvo un papel importante en la siguiente corporación. Con una mayoría del electorado de Linares de izquierdas entendí que había que tratar de llegar a acuerdos con el PSOE (en ocasiones importantes fue imposible) siempre que los mismos se basaran en políticas progresistas. De ahí salió la aprobación de tres presupuestos conjuntos entre otros acuerdos interesantes. La misma actitud parecía la acertada al iniciarse la actual corporación. El 24 de febrero de 2017 pasé a la condición de no adscrito junto a un compañero una compañera que ya estaban en esa situación. Nuestra intención fue la de facilitar una estabilidad del Ayuntamiento desde una perspectiva progresista. Tampoco siempre ha sido posible. Así es la política.
Todo eso ha saltado por los aires. Ya no sólo no tengo grupo municipal sino ni siquiera compañeros con los que cohesionarme para mantener una mayoría de izquierdas en este Ayuntamiento. Es más, ya ni siquiera existe esa mayoría. Creo que en una situación así seguir siendo concejal significaría “estar por estar”. Y aunque es cierto que queda relativamente poco de corporación, a mí lo que no me queda es estómago para seguir formando parte del despropósito en que se ha convertido el Ayuntamiento y el espectáculo diario al que asistimos. No quiero seguir formando parte de esto ni siquiera desde la oposición. Los concejales del PSOE, cuya actitud comprendo, tienen un grupo y unas siglas que defender en el pleno en minoría. Yo con un solo voto ya poco puedo aportar.
Tenemos un Ayuntamiento gobernado por la derecha más rancia y lo “a- ideológico”, que suele encubrir la peor ideología. Una cosa son las plataformas ciudadanas de distinto tipo en que gentes de ideologías dispares se unen por conseguir un fin determinado, y que me parecen respetables, y otra lo que está pasando en el Ayuntamiento: me alío con quien sea con tal de seguir para salvar a Linares. No lo compro.
Como decía, hace aproximadamente 1 año y 7 meses pasé a la condición de no adscrito tras expulsión de mi grupo municipal. Para mí esto no ha sido una fiesta. Ser no adscrito no es agradable y, sobre todo si no lo eres por voluntad propia, es traumático cuando has sido más de nueve años de portavoz de un grupo municipal. Eso sí, si la legislación mantiene la figura del no adscrito será por algo. Y ese algo es que los partidos no puedan pisotear a su antojo los derechos de sus cargos públicos. Una cosa es que te pillen en un delito y otra es que “a este nos lo quitamos de en medio que ya no nos sirve porque no se pliega a nuestra voluntad.” Me mantuve por dos razones: una ya la he dicho: era posible articular una mayoría de izquierdas. La otra es que no podía permitir que mi dimisión pudiese dar pie a considerar a quienes me expulsaron de manera tan mezquina y me hicieron una campaña tan miserable. Durante dos corporaciones completas (8 años) fui portavoz de mi grupo sin cobrar un euro. Algo que la gente ni se creía, pero que se puede comprobar documentalmente. Esos 8 años con todas las dificultades personales ya parecían no existir. Al negarme a mantener una situación manifiestamente injusta ya era como si nunca hubiera hecho nada por esa organización y fueron a por mí. Y nos metimos en una guerra fratricida. He hecho cosas de las que no me siento orgulloso. Pero no me arrepiento de nada. Así es la guerra. Das y te dan. Pero ya todo me trae sin cuidado. Que les vaya bien después de vender su organización a precio de saldo, que hay que mantener los liberados.
No voy a desear suerte hipócritamente a esta Corporación. La suerte de Linares es que os quedan 8 meses.
Ha sido un orgullo ser representante de la ciudadanía en el Ayuntamiento de Linares. Me voy con la conciencia tranquila, sin deber nada a nadie (más bien al revés) y con el mismo coche y la hipoteca que tenía en 2007, y nada más. Sí quiero pedir disculpas a la ciudadanía de Linares en lo que me atañe por una corporación tan dantesca como la que estamos viviendo. Linares no se merece esto. Que los tres principales partidos de la ciudad hasta ahora hayan saltado por los aires es culpa nuestra. Los partidos deberían reflexionar sobre ciertas cosas. También pido disculpas personalmente por los errores cometidos y por las situaciones en que no haya estado a la altura de las circunstancias. Agradezco la ayuda de las personas que han hecho un poco más fácil la tarea (funcionarios municipales principalmente), el afecto y cariño mostrado por muchas personas y representantes de colectivos durante estos años, los compañeros y amigos leales que quedan y la amabilidad y trato de los medios de comunicación y periodistas locales.










Mucha suerte, amigo…..
Pienso en qué podía haber pasado si Sebastián hubiera plantado cara a la burocracia local de IU desde el principio, lanzando pelotas con paciencia, en vez de aguantar y guardar hasta que reventó todo. Al final nos queda un comunista íntegro que se va asqueado, una IU descompuesta con los mismos de siempre remando a favor de lo que toque para seguir manejando (ayer la identidad mochilera, hoy la bendita confluencia, mañana quien sabe), un Podemos entre la franquicia y el ectoplasma, y dos no sabemos muy bien qué pillando cacho en el gobierno del PUAG.
Un abrazo, Sebas. Seguimos.
Sebastián impoluto, no se lo cree ni el cuando acepta que puede haber errado y perdió el juicio, también el jurídico. Siempre hay mas papistas que el Papa. Pues que le vaya bien.
Pues que te vaya también a ti, Cítrico. Aunque lo dudo teniendo ven cuenta tu puritanismo de mierda, tu obsesivo sectarismo, tu resentimiento y tu ruindad personal. ¿Te gustó que te devolvieran el cuadro? Guarda tus lecciones para quien yo me sé.