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El escaparate

No voy a pedir perdón por ser mujer, feminista y de izquierdas, y menos a estas alturas de mi vida en las que ya no tengo que demostrar casi nada. No voy a pedir perdón por alegrarme mucho personal y públicamente por haber podido llegar a ver al menos un principio de justicia para con las mujeres. No voy a pedir perdón por si me muestro poco imparcial, en estos días no lo soy en absoluto, porque creo que ya ha sido hora de que las manos que nos aúpen sean de hombres, para que varíe todo y se ponga en su lugar, después el movimiento se demostrará andando. Tampoco voy a aceptar esos iniciales comentarios que pretenden, sarcásticamente, infravalorar una foto en la que se ven más mujeres que hombres como se hacía anteriormente cuando había más hombres que mujeres. Simplemente me gustaría que no fuera objeto de bromas o perdonavidas de mal gusto y que se viera normal y lógico lo que siempre hubiera tenido que ser normal. Pero por algo se empieza, así es cómo se van educando las mentalidades, visibilizando los equilibrios y matizando las opiniones. Es un principio, a partir de aquí ya sólo se buscará la eficacia y la constancia y… que se suban a la foto quienes valgan, sean mujeres u hombres. Las tonterías machistas ya habrían pasado.

Me refiero por supuesto al nuevo gobierno socialista de Pedro Sánchez que en estos últimos acontecimientos ha pillado a la sociedad política, y general, con el paso cambiado. Cómo poco yo los tengo que catalogar como muy inteligentes. Primero la moción de censura, totalmente constitucional y necesaria para cambiar de etapa, lo corrupto e inmovilista estaba siendo agobiante, y después ese ofrecimiento, también muy inteligente, porque no podemos perder más y sí ganar, de “escuchar, dialogar y consensuar” y que no dudando que sea compartido por los hombres, estoy casi segura de que ha sido una evolución de la actitud del presidente por estar rodeado de mujeres en las duras y en las maduras. No creo estar siendo parcial sino dejando constancia de hechos que ya venimos practicando las mujeres desde toda la historia. Realmente somos así, inteligentes, capaces y conciliadoras, y ya es hora de que se nos vea y después que se juzgue, no le tengo ningún miedo a ese juicio.

Y no es porque haya más mujeres que hombres en el gobierno que durante un tiempo, quizá breve, va a demostrar muchas cosas de propios y ajenos, es simplemente que buscando la misma capacidad y habiéndola encontrado, otra mirada es necesaria. Yo ya no miro la composición del gobierno pensando en si hay más mujeres que hombres, la miro pensando en la valía y el compromiso, estando segura, las conozco, de la de las mujeres y presuponiendo que los hombres intentarán estar en la misma línea. Antes, no hace tanto, se aceptaba que los hombres ministrables lo eran por su aptitud, a las mujeres se las consideraba, como mucho, cuotas, floreros y para las carteras más “acordes” con su sensibilidad femenina. Y ni lo uno ni lo otro. Por eso no es sólo la foto, son las responsabilidades que tendrán que afrontar en especialidades complicadas y que normalmente se les daban a los hombres. Ahora yo espero la misma vara de medir aunque sé que va a haber más luces, debido a ellas. Y que no se me diga que menosprecio a nadie, sólo pretendo a que se demuestre y luego hablamos. Tampoco quisiera que se dijera “porque es mujer o porque es hombre” ha salido así y así, no sería justo para nadie, lo que sería realmente educativo y transformador partiría de evaluar los aciertos y los errores entendiendo las dificultades, porque las va a haber, aunque puede ser que en esta lucha que ahora comenzamos desde hombres y mujeres por hacer una sociedad más justa, tenga mucho peso no rendirse y saber cuándo quieren menospreciar la inteligencia, la de todos, hombres y mujeres. Por igual.
Porque hemos de saber que las mujeres no nos rendimos nunca, a la vista está dónde hemos llegado, afortunadamente, después de más de dos mil años a base de luchas incruentas constantes. Creo que las mujeres, y aquí sí me voy a hacer perdonar la pretensión, ya estamos de vuelta cuando muchos van y entendemos muy bien cuando se nos pretende engañar con sibilinas palabras. Me preocupaba la cuestión catalana, sé que se debe dar una salida y me deja muy tranquila saber que va a ser constitucional. Por otra parte me satisface que sea un gobierno monocolor y desde él mismo, multicolor. Me preocupaban anexiones de otro sesgo, un sesgo que todavía tiene mucho que aprender del empaque socialista, en educación, en feminismo, en saber estar, en saber elegir vivienda con la congruencia a cuestas y en vivir la realidad, que no la ven. No me gustan las mezclas que no sean necesarias, puntuales y de acuerdos por el interés general, lo demás son fuegos de artificio que se queman en un segundo. Creo que se me entiende. Esas eran las dos premisas que me intranquilizaban, ya no. ¿Confío? Confío en las mujeres, en las ministras, en las bases igualitarias, en el movimiento feminista imparable. Confío en nosotras. Y doy las gracias.
En fin, que está muy interesante el panorama social y político, que se ha llevado una estrategia muy inteligente, que las mujeres ya podemos ofrecer igualdad porque la generosidad es nuestra y que estamos ante nuevos retos, unos más “fáciles” y otros menos, en los que cada cual quedará retratado. En este breve tiempo, pero día a día, aparecerá un escaparate muy clarificador para todos los partidos, creo que hay tiempo suficiente como para que se expongan y se batallen claramente todas las opciones y comportamientos por el bien de nuestro país, tomaremos nota y ya veremos si hemos aprendido algo. De momento será una muestra y no nos quepa duda de que nos dará tiempo a ver los botones que van incidiendo en cada expositor.

• Mujer y escritora. • Nació en Cantabria pero lleva más de 50 años viviendo en Linares. • Maestra y Directora del CEIP Santa Ana de Linares. Actualmente jubilada después de 40 años de docencia. • Articulista de opinión en periódicos de la provincia de Jaén. • Autora de numerosos relatos cortos, premiados en certámenes provinciales y regionales en los años 90. • Tiene en su haber dos libros de poemas y tres novelas. La primera de ellas, “La rebelión de las musas”, fue premio Diputación de Jaén 1999. La segunda, ”El rito del escorpión” fue publicada en 2008. En la tercera, “Susurros”, publicada el 21 de marzo de 2014, pretende rescatar del olvido y visibilizar a las mujeres de Linares. • Pertenece a colectivos culturales y organizaciones de mujeres a nivel local, provincial y regional. Actualmente forma parte de la Junta Directiva de Mujeres Vecinales de Andalucía y de Linares, dentro de la Federación de Asociaciones Vecinales Himilce de nuestra ciudad.

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