Con alguna frecuencia, trato de informarme de cómo van fuera las cosas de la convivencia, así prefiero llamar a la política por si ganara prestigio. Aparte de las que nos sirven hasta en la sopa, repaso noticias de lo que pasa en Portugal, Reino Unido, Francia Alemania e Italia. Como insinúa el título, no me hago ilusiones de que surjan milagros en ningún sitio para librarlo de las “calderadas”. Ello no excluye a que algún país, como Portugal, copotee mejor la crisis que el resto. Sí, aunque no nos lo hayan explicado. Ahora, llama poderosamente la atención Italia con la mayoría relativa del movimiento “Cinco Estrellas”. No deja de tener sus peculiaridades en la actual crisis el país de la bota, de Berlusconi y de la mafia. Sin embargo, no se libra del desprestigio que la actual crisis ha traído para la clase política y aledaños. Veamos pues.

“Ni de derechas ni de izquierdas … ni de centro”titula Luca Manucci, investigador de la univesidad de Zurich, el documentado ensayo que sobre el mencionado patido escribe. Empieza citando a los economistas Barone y Mocetti, quienes declaran que los actuales megarricos italianos de Florencia siguen llevando casi los mismos apellidos que los del siglo XV. Sin llegar a tanto tiempo, Manucci considera que la inamovilidad de los poderes económicos en los últimos veinte años pueden explicar que once millones de italianos hayan votado al nuevo M5S (Cinco Estrellas). Los grandes partidos que gobernaron durante ese tiempo son los responsables de tanto desempleo, deuda pública y corrupción,como de los lazos con la mafia. De ahí que tanta gente ponga su ilusión en la formación que promovió Giuseppe Grilo en 2.005 y que crecía en 2.014. Desde su blog advertía de su enfrentamiento con tres enemigos. Uno los periodistas que se cubren unos a otros, a la “casta” y a sus propios ingresos. Otro los grandes industriales del régimen, siempre dispuestos a hacerle favores propiciando votos, para controlar el mercado y para que el Estado les haga concesiones. Por último, los políticos que han demostrado valer menos que las prostitutas. Prometiendo esa renovación, Luigi Di Maio, candidato de M5S con 31 años, habla de la venida de la Tercera República de ciudadanos que sustituya a la segunda de Berlusconi y compañía.

Como otros movimientos, la Francia Insumisa , en el país galo o el Podemos en España hablan de la utopía digital y de otro tipos de relaciones políticas. Así hablan de una política más directa con abundantes referendums, o con el fortalecimiento desde la base huyendo de la financianrización o globalización concentrada de capitales. Mientras en Francia, España-e incluso- desde el Reino Unido, se busca la regeneración desde ámbitos situable en la izquierda, M5S huye de una ubicación concreta. Dicen no ser ni de izquierdas ni de derechas ni de centro. Cada vez que avanzan mezclan propuestas, que aunque quizá contradictorias, parcialmente puedan gustar a todo el mundo. A la vez que hablan de servicios públicos y la creación de empleo, prometen bajar los impuestos. Eluden la claridad de propuestas como cuando dicen “podemos conservar el euro y, de la misma manera, acabar con él en función de los intereses de la nación”. A la vez que llevan sus pronunciamientos en asuntos como el anterior, a una actitud tan abierta como contradictoria, otos van quedando en el camino. Es el caso de los servicios públicos como agua, transporte, acceso gratuito a internet y otros de protección del medio ambiente o crecimiento sostenible pujantes en 2.006, ahora apenas figuran en su discurso.

Manucci llega a entender que tanto los seguidores de Cinco Estrella como Pirata de Islandia y demás, tienen razones para sentirse traicionados por la situación en sus paises. Pero al mismo tiempo señala el fenómeno de la “postideología”, esto es la desaparición de las ideologías. Plantea esa situación, con la escapada hacia adelante con en un gazpacho de contradicciones, que pudieran acabar en soluciones efímeras y reversibles como en Islandia. Recuerda la evolución que se observa en distintos lugares donde neofascistas asumen postulados de apariencia progresista y al contrario. Algunos de ellos empiezan elogiando a la democracia en incluso la participación directa, pero la desigual implicación genera una nueva burocracia tan repudiable como la que destestaban. El profesor Manucci concluye en que habrá que estar al tanto de lo que ocurra en Italia con el M5S. Señala que dicho país siempre fue un laboratorio para la política europea con fascismo, gobiernos inestables, encargo a expertos,…Otros deberían inspirarse, para bien o para mal, en lo que ocurra con M5S, para refundar una democracia superadora de los tres enemigos señalados por Grilo. superar tantos errores y corrupción.