Hace unas semanas me refería de manera crítica en estas páginas a la señora Micaela Navarro, presidenta del PSOE-A y antes del PSOE total. Entonces, como ahora aun más, manifestaba mi vergüeza ajena por su culto a la propia imagen. Uno ya está acostumbrado a que la derecha oficial del PP trate de hacernos comulgar con ruedas de molino. Eso ya no nos escandaliza, pues se les escapa por cualquier rendija el tufo franquista. Lo más lamentable es que se porfíen en simulaciones izquierdistas y republicanas quienes hacen una oposición de juguete. Quien pensó y sigue pensando que la politica debiera ser una tarea digna al principal servicio de la ciudadanía, no puede ni debe callar. Así que, aunque parezca reiterativo, quiero glosar lo que el título sugiere.

Ya hace tiempo que, aunque acudía a esta fúnebre celebración del 14 de Abril, me parecía demasiado puntual y por ello insuficiente. A la vez que lamentaba eso y también me incomodaba el desencuentro-en parte comprensible- entre personas y formaciones de izquierda, yo acudía. Y no sólo, sino que ayudaba a que-con algún poema- el acto deplegara también un leve fulgor para el futuro. Ingenuo de mí. La presencia y las palabras de doña Micaela, en compañía de su “cuñado de hecho” y más, han venido a dejar pálido el escrito antes citado. Trato de explicarlo por partes sin dejar atrás el circo socialista local.

Aunque una persona esté entre propios, debiera cuidar que lo que dice y hace no chirríe demasiado ante quien tenga algo de memoria. Sí, porque aunque en los medios no haya demasiado hueco para una reflexión que alumbre las sombras, alguien ha de relacionar hechos para quien quiera pensar. Decía, y ahora repito, que la señora Navarro era la presidenta federal cuando, a rebato del señor González, se procedió a la ignominiosa desfenestración de Pedro Sánchez. Hemos de recordar que aquello se hizo para que, con la abstención del PSOE siguiera gobernando-es un decir-M. Rajoy. Desde entonces y, tras forzada repesca del hijo pródigo Sánchez, el partido que ella presidiera y en el que pesa mucho su amiga Díaz está para lo que el PP quiera mandar en las ocasiones claves. Entre ellas, claro está las de apoyo de la monarquía, que por cierto se viene mostrando más cercana al IBEX35. Así que, aunque sólo fuera por la indignidad con que tiñó la presidencia de un partido otrora prestigiado, no debiera haberse acercado a un acto como éste. Si eso no había sido bastante, sus palabras vinieron a echarle más cinismo a sus hechos. Primero decir lo obvio, que “Rajoy quiere convertir la ley de memoria histórica en la ley del olvido histórico”. Qué se puede esperar de quien no votó la Constitución y la maneja a su conveniencia. Ya lo había demostrado en la lenguaraz oposición y en su primera legislatura. Así, a otro perro con ese hueso. Para olvido el del PSOE con el legado republicano, pasadas las comprensibles primeras trágalas. Una ley de amnisitia que sirvió para convertir en demócratas de toda la vida hasta a represores muy señalados en la dictadura. Una ley de memoria histórica que ha podido ser ninguneada como la señora Navarro dice. Pero no sólo por Rajoy, parando la financiación o yendo a Agentina a mofarse de la memoria, también en Alemania y en París ha acudido el gobierno de turno para dar el pego con los republicanos. Aun habla de la inexitente voluntad política de Rajoy, de los dineros para la memoria histórica, que es lo que toca el 14 de Abril. Durante el resto del año monárquicos camuflados con una ley andaluza que, tenían en el frigorífco desde la coalición con IU, y que ahora viste para el numerito republicano. Sí, ustedes son republicanos de un día al año. Los demás días apoyan a la monarquía que, por sus propios deméritos, se desprestigia en beneficio del republicanismo.

Decíamos al principio que no debiera olvidarse el circo socilista en Linares. Es la norma no haberse enterado y ningunear una propuesta para que el pueblo de Linares supiera su historia facilitando la declaración de El Pósito como lugar de memoria. Además hay una foto que ayuda a comprender, junto a la señora Navarro la tramoya de la política linarense. En la misma, se presenta la versión renovadora para la ciudad. Es verdad que, con menos años, la pareja local interpreta lo más manido de la politiquería de siempre: acercarse al árbol que más calienta. Para ello no se paran en mientes. Se repite la foto, ya ensayada con la señora Díaz, de las nuevas amistades de un exconcejal. Hay en la imagen del 14 de Abril una presencia que me entristeció mucho. A Anita Molina, admirada veterana comunista a la que doña Micaela citaba de las juventudes socialistas unificadas, tratando de ocultar la verdadera militancia de su vida. La vi cuando nos cruzamos aquel día y la saludé con el cariño de siempre. Me aguanté las ganas de comentarle la manipulación de la que- por amistad- era objeto. Fuera de dicha foto, pero en muchas otras, se completa el sainete,por no decir drama, en que han convertido al PSOE linarense. En otras imágenes podemos ver al actual alcalde dejado caer, si no expulsado a codazos, por orden de otras instancias a las que parece haber resultado incómodo. Ese contraste entre la derrota del alcalde, que a lo mejor se la merecía, se tiñe de la dignidad por el inmisericorde paso del nuevo poder