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La lluvia sorprende en plena calle a la Cofradía del Santo Entierro

El Viernes Santo culminó, en Linares, igual de deslucido que arrancó. De la misma manera que le ocurriera al Nazareno por la mañana, la Cofradía del Santo Entierro de Cristo se vio obligada a volver de urgencia al templo, en pleno recorrido procesional, como consecuencia de la lluvia. Esta Hermandad se arriesgó a poner su cortejo penitencial en las calles de la ciudad, pero no pudo ser. Tras varios intentos, finalmente, la Cofradía se lanzó a salir aunque sin poder llegar a completar su itinerario.

En primer término, desde la Junta de Gobierno se contempló la posibilidad de salir una hora después, algo que finalmente se formalizó así. A eso de las ocho, el cortejo inició su recorrido desde la Parroquia de San Francisco, sede canónica de la Cofradía. Al tratarse de la procesión oficial de la ciudad, diferentes estamentos políticos, institucionales, religiosos y cofrades de Linares estuvieron representados. De igual forma, la Policía Nacional acompañó el cortejo tanto con la unidad equina como a través de la custodia de los tronos por parte de agentes del Cuerpo.

Pese a la tarde desapacible, ya que había mucho viento y se apreciaba nubosidad en el cielo, parecía que el agua daría tregua, pero no fue así. Debido a que se salió más tarde, la Junta de Gobierno decidió acortar el recorrido y realizar el itinerario que efectúa la Estación de Penitenia de la Soledad (la cual tampoco se llevó a efecto). Pues bien, cuando apenas se había cubierto la mitad de la calle Isaac Peral, comenzaron a caer las primeras gotas de agua. Fue en ese momento cuando se colocaron plásticos en el Paso del Cristo Yacente.

Debido a la intermitencia de la lluvia, la procesión continuó su camino hasta la calle Sagasta. Una vez allí, teniendo en cuenta que el viento y el frío eran cada vez más intensos y que apretaba al llover, se procedió a la vuelta al templo. Los tres pasos que salieron a procesionar (no cuatro, como tradicionalmente ocurría, ya que para este año se produjo la unificación, en el mismo trono, del Calvario de la Virgen de las Angustias y la Vera Cruz) regresaron a casa para poner así el punto y final a un Viernes Santo muy poco apetecible.

La Estación de Penitencia de la Virgen de los Dolores en su Soledad, que tiene su hora de comienzo cuando se recoge la procesión oficial del Santo Entierro, tampoco se llevó a cabo. Es por ello que ya habrá que esperar al Domingo de Resurrección para ver si el tiempo respeta esa gloriosa jornada y permite que Jesucristo “resucite” en Linares ante la angelical mirada llena del Amor Hermoso que desprende su Madre.

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