La Unidad de Gestión Clínica de Ginecología del Hospital ‘San Agustín’, de Linares, atendió durante el año pasado un total de 951 nacimientos, que es un 8,2% menos que en 2016, cuando fueron 1.037, es decir 86 más. La media diaria de alumbramientos ascendió a 2,6.

El 76,14% de los 947 partos asistidos durante 2017 en este centro hospitalarios público jiennense del Servicio Andaluz de Salud (SAS) fueron vaginales, que sumaron un total de 709. Entre ellos, 4 fueron de gemelos o mellizos. El porcentaje de cesáreas que tuvieron que realizarse alcanzó sólo un 23,85%, es decir, 227, que supone un descenso respecto al año anterior.

Los profesionales de este hospital comarcal del Area Sanitaria Norte de Jaén llevaron a cabo un programa de visitas de mujeres embarazadas, acompañadas de sus parejas, para impartir cursos de educación maternal, además que les facilitaron la oportunidad de manifestar sus preferencias sobre el tipo de atención que deseaban recibir durante el parto.

Este centro hospitalario público ha potenciado también varias medidas de intimidad, confort, y participación activa de las gestantes, además de formales sobre sus autocuidados al volver a sus hogares, según se establece en el Proyecto para la Humanización de la Atención Perinatal de la Junta de Andalucía.

Esta iniciativa de la Consejería de Salud tiene varios objetivos específicos, como la atención personalizada de la embarazada y la adecuación del entorno físico para su comodidad y seguridad durante el alumbramiento, la promoción de la lactancia materna desde el respeto de la decisión de la madre, la disminución de las intervenciones innecesarias en el uso de las ecografías, las cesáreas, las episiotomías y el rasurado perineal, la promoción de una atención multicultural del embarazo, parto y puerperio, además del desarrollo medidas que contribuyan a fomentar la participación del padre en el proceso de crianza.

Programa

Este programa pretende informar, facilitar, proponer y respetar la experiencia natural del parto. Las mujeres tendrán la capacidad de decidir con antelación la posición que quieren adoptar para dar a luz y pueden dejar constancia de sus preferencias en cuanto a la participación de su pareja, el tratamiento y el manejo del dolor. Una vez que se haya producido el parto, también lo pueden hacer sobre la higiene y la alimentación de su bebé.