El pasado viernes, 22 de diciembre, y en el Teatro Cervantes de Linares, tuvo lugar el tradicional Concierto de Navidad que cada año organiza la Coral Andrés Segovia, la más antigua de nuestra ciudad, a beneficio de la asociación ALES, de Padres de Niños con Cáncer.

Como cada año, en este concierto es invitada alguna agrupación cercana, y en esta ocasión, la Coral quiso compartir este espacio con Víctor Nájera Sánchez, que habitualmente colabora con esta coral como pianista acompañante. Víctor Nájera, quien lleva más de dos décadas de dedicación a la música y diez años la dirección de orquesta casi en exclusiva, retomó esta noche su faceta como pianista solista, y ofreció un repertorio del siglo XX que enmarcaba a los compositores Debussy y Gershwin, que ejecutó de forma brillante, con largo y merecido aplauso del público.

La Coral Andrés Segovia sorprendió con su colocación en el escenario, complementaria al piano, y poniendo de manifiesto el protagonismo compartido para esta noche. Se estrenaron nuevas voces que se incorporan a formar parte de la plantilla (en breve volverá a abrir plazo de admisión para voces masculinas).

La obra central del concierto fueron los “Madrigales Amatorios” del Maestro Lucentino D. Antonio Villa Álvarez de Sotomayor (compositor cuya “Misa del Campo Andaluz” se interpreta en Linares el día de la Misa del Voto, en Domingo de Pentecostés). Esta obra de gran sensibilidad consta de ocho números alternos entre piano solista y coro, que hacen un recorrido por las diferentes etapas del amor en el ser humano, y que tanto el pianista como la coral interpretaron con maestría y suma delicadeza. La obra fue presentada por Ignacio Serrano Varo, sobrino del compositor y miembro y expresidente de la Coral Lucentina, que, hasta esta noche, era la única agrupación que había interpretado esta obra. El público asistente alabó la interpretación de tan delicioso repertorio.

Para finalizar, la Coral Andrés Segovia, felicitó en la Navidad al público asistente con un repertorio de villancicos, seguido del cálido aplauso del público y de la entrega de un recuerdo de la noche tanto al excelente pianista como para la directora de la coral, Prado Márquez.