Linares ha sido tierra de minas. Ahora, con dificultades, sigue siendo una ciudad industrial, de servicios y, además, agrícola. En un término municipal muy limitado por su corta extensión y por la existencia de grandes ocupaciones mineras, algunos valientes propietarios de olivar se lanzan a la producción de aceite. Incluso algunos apuestan por la calidad como alternativa competitiva ante los grandes productores de la provincia.

Así surgen productos como el AOVE “Heredad de Añoreta”, el aceite de “Samaria”, el exquisito oro verde de la “Quinta de San José” o la histórica Cooperativa de San Agustín.

Aprovechando la IV Fiesta del Primer Aceite que este fin de semana se ha celebrado en nuestra ciudad, hemos hablado con algunos de estos pequeños, pero prometedores productores linarenses.

Stand de Aceites “Samaria”