El 30 de agosto de 1917, la ciudad de Linares acogía la inauguración de lo que fue llamado el Hospital de San José y San Raimundo, más conocido como el Hospital de los Marqueses. Gracias a los marqueses de Linares, la ciudad pudo disfrutar desde entonces de un edificio de gran valor arquitectónico y artístico, además de ser el protagonista la fatídica tarde del 28 de agosto de 1947 en Linares cuando el torero Manuel Rodríguez Sánchez ‘Manolete’ fue atendido en el mismo.

De esta manera, aprovechando el centenario del Hospital de los Marqueses de Linares, el 30 de agosto, a las 12.30 horas, se llevará a cabo la inauguración de una muestra expositiva compuesta de 18 documentos y 20 fotografías inéditas en las que se hace un recorrido por la función principal que el edificio ha tenido a lo largo de estos cien años: la asistencia sanitaria y benéfica. La exposición se podrá visitar hasta el 1 de septiembre en horario de 10.00 a 14.00 horas, y hasta el 26 de septiembre, sábados y domingos, en horario de 10.00 a 14.00 horas y de 18.00 a 20.00 horas.

En aquel tiempo, el Hospital palió la problemática situación socio-sanitaria que muchas familias padecían en Linares, una ciudad minera por excelencia. Esta prestación hospitalaria se efectuó hasta el año 1992. Actualmente, en su ala derecha alberga el Servicio Andaluz de Salud y sus salas están dedicadas a un geriátrico privado. Por otro lado, la cripta se restauró abriéndose al público en el año 2011, lugar donde descansan los restos mortales de los marqueses y donde junto a la capilla y al museo gráfico se invirtieron más de 600.000 euros. En total, desde el Ayuntamiento de Linares se realizó una inversión millonaria para rehabilitar el edificio, un espacio único que ofrece la posibilidad de realizar sus congresos, actos o jornadas, completamente rehabilitado según el patrón original y dotado de la tecnología necesaria para este tipo de eventos.

Al mismo tiempo, el Hospital de los Marqueses es un lugar de obligada visita para el turista. A través de paneles explicativos y recreaciones, los muchos visitantes que acuden a él a lo largo del año, pueden conocer de primera mano lo que ocurría en aquel lugar tan importante, relacionado con la sanidad y la religión. Además, el edificio alberga material dedicado a Manolete, ya que, el diestro falleció allí tras recibir una cornada el 28 de agosto de 1947. Se trata de un espacio museístico, patrimonial y cultural que sumar a los existentes en el municipio linarense.