Tarde de Toros en Linares. Mano a mano entre los diestros Enrique Ponce y Curro Diaz. Solo una de feria, sí, solo una y gracias, que lejos quedan esos añorados años en el que la Feria de San Agustín era referente. Nación en el Toreo, grandes figuras han pasado por esta Plaza, Plaza que en sus 170 Aniversario ve solo una corrida. Señorío y respeto entre los dos maestros que en todo momento dieron todo en el Coso con dispar suerte.

Enrique Ponce, abrió el cartel. En su primero toro flojo que no embiste. Más voluntad que la de Enrique no hay, pocos y escasos muletazos que el respetable agradece con aplausos. Mata de estocada, petición de oreja sin suerte, solo gran ovación.

En su segundo mucho mejor, espectacular faena, fantástico con el capote y magistral con la muleta, toreo de cintura y riñones que Ponce sabe como nadie. Lance tras lance por ambos pitones se transforman en plaza puesta en pie al grito de ¡Torero, torero!. Mata al segundo intento, que la presidencia corresponde con una oreja. Lástima ese pinchazo que no le permitió más trofeo.

En su tercero mala suerte en su astado. Fue de más a menos, pero eso para el Maestro no es signo de flaqueza. Perfecto con la muleta, saca lo poco que tiene dentro el toro. Poco más puede hacer, ya que aculado en tablas imposibilita poder sacar más de esta faena. Una gran estocada permite que el público, volcado con él, solicite las dos orejas que le son correspondidas por la presidencia. Tres apéndices en la tarde de ayer para el de Chiva.

Curro Díaz  no tuvo suerte en su lote, aunque su primero fuese de lo mejor de la tarde. Perfecto con el capote y sublime con la muleta. Aprovechó a la perfección la nobleza y embestida. Todos sabemos que Curro se arrima y cuánto. Mata de gran estocada y la presidencia solo le reconoce una oreja. Poco se nos antoja para lo visto, pitos al presidente que así le hacen saber su error.

En su segundo de la tarde toro pésimo, corto o más bien nulo de fuerza y de embestida. Aculado en tablas solo dando puntazos a media embestida pone en serio riesgo al matador. La gente le pide matarlo por su peligro constante. Curro intenta arriesgar pero sin existo, mata al segundo intento y poco mas, ovación merecida.

En el tercero -y cierre de cartel- otro astado “más de lo mismo”, muy peligroso, sin embestida, lento, sin fuerza, al que poco o nada se puede sacar. Mala suerte en su lote para el de Linares, que no le permite obtener triunfo en su ciudad. Mucha voluntad pero poca respuesta de estos toros de la ganadería de Samuel Sánchez, que una vez más, y ya van muchas aquí en el Coso de Santa Margarita, no están a la altura de la fiesta.

Linares se merece más, mejores toros, más corridas y también porque no decirlo, más aficionados. Sí, más gente en la plaza, porque ayer apenas había media entrada. Esto no es suficiente para que nuevos empresarios apuesten por la fiesta en esta ciudad, Linares, tan Taurina.