Una ciudad que mire hacia el futuro, tiene que ser consciente del pasado que hereda, no se nos puede olvidar que la historia nos muestra ejemplos de cómo Linares ha superado crisis a lo largo de su historia, así fue como nació Santana para superar la crisis que había generado el hundimiento de la minería en los años 50 del pasado siglo.

La ciudadanía estará cansada de ver noticias, editoriales o manifestaciones sobre Santana a lo largo de años y años, aunque creo que todo linarense de nacimiento o de corazón que mostrara interés por la situación de su ciudad debería tirar de hemeroteca y ver el documental emitido en 1993 por Canal Sur ¨Reporteros¨ denominado ¨Linares, una fábrica, una ciudad¨.

El inicio del mismo podría trasladarse sin problemas a 2017 cuando la primera frase del documental se nos dice ¨Pocas ciudades dependerán tanto de una fábrica, como Linares de Santana¨ o ¨Santana forma parte de la identidad de los linarenses¨. Parece que el tiempo no avanza en Linares, porque muchos estamos de acuerdo en el diagnóstico, pero todavía nadie ha dado con la solución para esta ciudad.

Asombrado me quedé con el testimonio del que fuera alcalde de esta ciudad, Manuel Rodríguez (PSOE) en 1993 cuando a la hora de valorar la situación económica del municipio consideraba que ¨No era absolutamente necesario poner todos los huevos en la misma cesta¨ ya que el primer edil consideraba que ¨Cuando Santana atravesaba crisis, la ciudad y la comarca lo notaba, por tanto la solución era diversificar el tejido industrial de Linares¨, con un fin claro, ¨Linares no debe depender en exclusividad de Santana¨.

14 años más tarde, la ciudad no ha sido capaz de responder a ese diagnóstico¨. ¿Por qué?. Muchos achacan la problemática de la ciudad a la clase política, sin embargo no se nos puede olvidar que si el PSOE gobierna esta ciudad desde 1999 ha sido porque la ciudadanía así lo ha estimado, o que en 2015 cuando la situación de Linares ya era dramática, casi la mitad de los linarenses con derecho a voto se quedaron en su casa. Comprendo y respeto que la abstención es una vía tan lícita y respetable como el voto, pero no puedo entender como aquel día tantos linarenses no utilizaron su mayor fuerza para cambiar su ciudad, el voto.

Por lo tanto, no es tiempo de tomar posiciones Hobbesianas (la guerra de todos contra todos) es tiempo de sumar esfuerzos, talento y trabajo para levantar la situación de una ciudad dormida, anestesiada en el tiempo y que añora su pasado.

El futuro es una incógnita, pero en el pasado encontramos ejemplos de cómo esta ciudad ha superado importantes crisis a lo largo de su historia, así nació Santana en los años 50 como respuesta a la crisis de la minería. Santana supo revitalizar y remontar el vuelo de esta ciudad, ahora tenemos la oportunidad de recordar a la historia y mostrarle a nuestros hijos y nietos, como Linares superó la crisis de la minería y como Linares superara la crisis de Santana, porque la historia para bien o para mal siempre se repite. Linares vivió de la minería, vivió de Santana, y tendrá que vivir una tercera vida.