Y seguirá por muchos años más dedicándose este día Internacional a las Mujeres si no se pone remedio a esta discriminación ancestral provinente de un planteamiento dualista y patriarcal que proclama que las mujeres somos inferiores a los hombres.

Imaginaros desde dónde viene todo esto empezando por los griegos, Aristóteles a la cabeza y siguiendo por los romanos con eso del pater familias, amo de todo y poco después por los padres del Cristianismo, San Agustín entre otros más. Tenemos todos los flancos amurallados para que se siga menospreciándonos. Pero me quiero parar en San Agustín, éste sí merece mi profundización para poner en vuestra consideración si lo deberíamos tener como patrón de Linares, que será de los hombres porque a las mujeres nos despreciaba y no nos veía útiles más que para concebir, hasta a él mismo. Desde entonces viene el machismo. Era un hombre que ahora llamaríamos machista, prepotente, androcéntrico y bastante ignorante, que consideraba herejes a quienes no pensaban como él y que se atrevió a decir y que ha trascendido: “Las mujeres no deben ser iluminadas ni educadas en forma alguna. De hecho, deberían ser segregadas ya que son causa de insidiosas e involuntarias erecciones en los santos varones”. Sí, habéis leído bien y sin muchas palabras más es para carcajearse en su cara, ni siquiera para indignarse ante tamaña necedad y mira que se me ocurrirían algunos remedios para los pobres santos varones. Ahora le llamaríamos ultraderechista como ese parlamentario polaco, un tal Janusz Korwin-Mikke, que sigue diciendo con toda la cara que las mujeres somos “más débiles, más pequeñas y menos inteligentes”. Eso ha pasado hace dos semanas, así que no me digan que no tengamos como referencia el 8 de marzo para recordar y protestar por todo esto.

Este año, entre todas las reivindicaciones que siguen, este 8 de marzo sigue empapado de sangre de veinte mujeres asesinadas en dos meses y eso tiñe de rojo la efeméride, que es lo que recordamos todas y visualizan las compañeras de Ve-la- Luz con su huelga de hambre en la Puerta del Sol y con las que estamos y hemos visitado desde todas las mujeres de España. Reivindicamos lo mismo que siempre y cada vez somos más, cada vez se puede ocultar menos no esa lacra, no, sino esa condición de machistas prepotentes, débiles, más altos pero sin fuste y menos inteligentes, que se escudan en los asesinatos porque no pueden soportar que las mujeres no se vuelvan contra ellos y las asesinan. Es un problema de ego, no se pueden poner a pensar que mejor les iría amándolas. No se reciclan, son aburridos, se escudan en la individualidad porque no soportarían comparaciones, no les llama la cultura ni la libertad, son cafres en toda la extensión de la palabra con un sentimiento de inferioridad patológico. Se deberían pensar qué aportan y me refiero a los machistas, porque hay hombres que se merecen toda la amabilidad por nuestra parte.

Se pide por enésima vez que el Estado tome por fin cartas en el asunto, que se revise y se amplíe la Ley Integral contra la Violencia de Género, que los jueces y juezas se mentalicen de que no tienen la patente de la justicia, no hay más que ver qué sentencias tan poco profesionales, cuanto menos, dictan, que la patria potestad y la custodia no se pueden conceder a los maltratadores condenados porque los hijos e hijas tienen el derecho de ser reinsertados y reeducados en una convivencia en paz… Muchas cosas son necesarias, imprescindibles y desearía que el año que viene esto ya estuviera reglado escuchando a las víctimas, que así se atreverían a denunciar y su miedo quedaría olvidado.

Todo esto se nos ocurriría para este 8 de marzo en el que de cualquier forma doy la enhorabuena a las mujeres que luchan, a todas y todos los feministas, a la fuerza que se está notando en poner voz a las mujeres que no la tienen, que no la usan o que ni siquiera saben lo que son. Nosotras seguimos imparables, pese a quien pese, somos muchas, somos más de la mitad de la población, tenemos relevos y alguna vez podremos alcanzar la igualdad y la paz que demostramos. Reconoceréis a un machista si se os pregunta por qué no un día de los hombres y después comprenderéis por qué ellos no se mueven. La inteligencia está con nosotras, el poder con ellos, pero no me cambio. Y lo veremos otro 8 de marzo. Con todo, ánimo y a seguir, mujeres.