Llegó Nemesio a la Botica del Trejo y nada más entrar, pidió a Manuela, Licenciada en farmacología y demás drogas y mejunjes, que le dijera ”ónde andaba el ritrete, que se estaba meando porque le habían hecho unas afotos y tenía pestofia de apóstata”
Cuando Juan Enrique lo oyó y tras saludarle efusivamente le dijo: ¿Qué tiene qué? ”Sí Trejillo sí, tengo pestofia de apóstata, manda güevos.
Y dice Juan Enrique: eso se llama atrofia de próstata. Manuela le indicó el aseo y el abuelo se tiró más de un cuarto de hora…lógico.
Le digo cuando sale: ¿Se ha quedado relajado una vez que ha miccionado? “Cabronazo, que yo no me la he ´mircionao´ ni puñetas, que he ío a meá. ¿Ves como eres un mamón?” Todos nos crujíamos de risa. Luisa, la nueva farmacéutica, tenía los ojos como platos, mirando al abuelo cebolleta sin dar crédito a lo que oía; no conocía al viejo. El abuelo muy cabreado, le dice a Manuela: “Oye Manuelica, cuando tu tengas lo que yo en el aparato de meá, no te vas a reí! Las carcajadas eran más escandalosas.
Así que le dice el Trejo: No Nemesio, las mujeres una pequeña glándula prostática diferente al hombre cuya función es lubricar la vagina y aumentar su líbido. El abuelo no entiende nada y suelta sin anestesia: “Pos entonces ¿cómo coño mean; te quiés quear cormigo?”.
Le digo: no Memesio, el Trejo no se está quedando con Vd. porque no colecciona bichos raros.
“Parrillosky, eres un niñato mierda que sólo te llega la sangre ar celebro por la parte derecha der cuerpo, porque la izquierda la tiés defuncioná” “Oye Trejillo, man icío que la birra es güena pal meatorio, porque es dibética”.
Manuela le dice: diurética Nemesio, diurética, no dibética.
“Güeno, que venío a por `Cabronato´ pa la acidé de estómago, quentre tós me estáis dando una vejé que pa mí se quea” Nemesio, le digo, no es Cabronato sino Bicarbonato. ”¡Yastá er cateto cantamañanas éste encorrigiéndome!” Pero Nemesio, le dice Juan Enrique de cachondeo: Además del Cabronato hay muchas cosas mejores como, el Jodato Postásico y el Tioputato Sódico.
“ Y tú Parrillosky que has probao esos mejunjes porque tiés cara destreñío, dime cuar dellos es mejó pa mí ” Le dije sin dudar que era el Jodato Potásico….“Pos dame un Jodato desos; joé con er nombrecico”.
De pronto repara en Luisa y con los ojos fuera de órbita exclama: “¡Repuñetas, Trejillo, ande has sacao a esta titi tan güena, madre mía!” Alisa se le ponía la cara de todos los colores. Juan Enrique no le hace caso y le saca realmente Bicarbonato y dice que no se lo va a cobrar.
Y responde el abuelo: “Güeno Trejo, ahora quiero un ´poyaque”. Luisa no salía de su asombro. ¿Un qué? dice Manuela. Pos eso… “poyaque me habeís regalao el Jodato pa la acidé, me regaláis dos cajas de Juanolas, una pa mí y otra pa mi Dolores, ques pal aliento, pa atraerla sesuarmente” ¿Y las Juanolas funcionan para las cosas del querer? “ Ya te igo” Pues cuente, cuente Nemesio. “Sí pero esto no se lo contéis a naide y tú menos Parrillosky, so endesgraciao, que tiés una lengua visperina” Venga Nemesio, Vd. es un Rojo con un par de güitos.
“Pos enresurta que una tarde llego a la casa y ella cababa de vení de la misa esa de toos los días. Yo me había chupao unas Juanolillas, estaba calentorro y le dí a mi Santa un morreo en los berfos hocicuos, enprocurando que me goliera a las Juanolas que me había jincao. Argo pasó que casi se desmaya por el morreo y me ice que esa noche me iba a llevá una sorpresa en el dormitorio que yo llamo porvera”.
“ Asín que preparao yo, con unos gayumbos nuevos nos acostamos, pero antes ella, se pone de rodillas en su lao de la cama y las manos juntas con el puñetero beaterío. Yo como estaba deseando er ´momento amatorio´ hice lo mismo que ella, pensando que estaba rezando y le gustaría verme asín con las manos ajuntás, y me ice:
¿Qué haces Nemesio? Si tú eres ateo, que yo no estoy rezando, que estoy orinando en la pelela que tengo en mi lado; tú no la tienes en el tuyo. ¡No te habrás meado en el suelo! “En mi puñetera vía me sentío tan decercionao. Porque me castigó San Carlos”
Y le digo: Pero si usted es ateo y rojo, no sé por qué habla de San Carlos. “Gilipollas men refiero a San Carlos Marx, so cateto” “Y no escribas ná desto Parrillosky, queres un mamón”. Servidor añade: Trejillo, apaga y vámonos, que Nemesio nos va a invitar a unas birras. Con cara de cabreo nos dice: “¡Deso ná. Menvitaís a mí, que yo estoy joío con la apóstata”… Y estuvo de gorra con el pirriaque.