Eran mujeres jóvenes que juegan al rugby en nuestra ciudad. Yo no sabía hasta que se nos presentaron en Mujeres Vecinales para invitarnos a sus actos  y a su juego con motivo del Día Internacional contra la Violencia de Género. Eso me alegró en principio por dos motivos, porque sabían que para nosotras esto es una prioridad y porque gente joven, mujeres en ciernes, hubieran caído en ello. Se lo agradezco  en nombre de la ciudadanía a quienes las dirigen, las entrenan y les transmiten los valores del deporte y un deporte tan duro.

Yo creía que iba a ver esas melés a las que estamos acostumbrados, esos golpes, esas caídas, esa parte de violencia que también lleva el deporte, pero no. Era un juego de destreza, de reflejos, de educación cuando se perdía la pelota, esa pelota irregular que pone nerviosa  porque no se sabe para dónde va… Me gustó asistir en solidaridad, agradecimiento y ponderación de estas iniciativas que devuelven la naturalidad de las buenas personas de nuestra ciudad. Allí estaban familiares, amigas y amigos y dos concejalas, del PSOE e IU, Carmen Domínguez y Juana Cruz, que demostraron que están en estos eventos, que creen en lo que están haciendo.

Las chicas que nos visitaron tenían muy claro lo que querían transmitir sobre este deporte. La lealtad, el respeto a las reglas, la manera de ejercitar el cuerpo y la mente, divertirse, la solidaridad entre ellos y ellas. Y todo contra la violencia de género en este día. Todo en un juego bonito. En mi experiencia de docente, aparte del día a día de aprendizaje, siempre he pensado que cómo más se conoce a los chicos y chicas, son en el baile y el deporte. Es impresionante lo que se puede aprender sobre ellos en estas dos actividades, se lo recomiendo a los padres y madres. Pueden saber si son apasionados y competitivos, si son tranquilos  o estrategas, si son acaparadores o de mal genio, si son solidarios o egoístas, si tienen mal perder o no, si son coquetos y coquetas, si tienen elegancia o no, si son líderes o lideresas, muchas, muchas cosas se pueden ver y la verdad es que te estremeces ante la evidencia y puedes iniciar un análisis bastante certero. Conocía a algunos y algunas y saqué una gran enseñanza, no sólo de rugby.

Se debería potenciar el deporte mucho más y publicitar el de niñas y jóvenes, que hay un gran potencial que se pierde muchas veces. La igualdad, la paridad, o mejor la equivalencia debe presidir cualquier decisión en cuanto al deporte compartido, hay muchos que lo pueden hacer, en otros impera la fuerza, pero no hay nada como el ejercicio y el sacrificio que sin duda tienen. Un hombre que no haga ejercicio siempre será aventajado por una mujer que sí lo haga y lo mismo entre iguales, lo principal es sacar del cuerpo todas las posibilidades que tiene. Y al mismo tiempo se les da a los jóvenes el entretenimiento y la adrenalina sana. Las mujeres lo valen igual.

Así que felicidades y gracias  al Club Iberos Rugby Linares de chicas por esta iniciativa y primera Jornada contra la agresión. Con ello podemos estar un poco más tranquilas, muchas de nuestras jóvenes van a estar preparadas física, mental y anímicamente contra la violencia. Enhorabuena por buscar la autoprotección y la defensa personal de las mujeres en el camino a su empoderamiento. Será muy bueno para todos pero principalmente para ellas. A su lideresa y alumna, María Castillo, para todas, un beso y ánimo, a seguir.  Me alegra infinito.