Apenas unos días de escribir sobre el uso que el poder venía haciendo de los medios con motivo del miedo por la elección de Trump, cuando dos abusos más ostentosos si cabe me invitan a pronunciarme. Se trata ahora de los sucesos en el suelo patrio: “La señora Díaz y su seguimiento del Plan de Toledo” y “El controvertido duelo tras la muerte de la presuntamente corrupta señora Barberá”. En ambos episodios se entremezclan varias circunstancias bochornosas a más no poder. A la degradación democrática como marco, se le viene añadiendo con sonrojantes desfachatez, y desde altas instancias (Presidencias del Gobierno y de Andalucía) conductas, suavizando la calificación, nada ejemplares. En la profesionalización del poder-o de la digna política-no tendría por qué contravenirse en tan poco tiempo los criterios políticos o sentimientos personales que decían defenderse con hechos que los desmienten.
Querido lector y apreciable amiga, quizá piense que me estoy pasando de ingenuo al hablar de ejemplaridad a estas alturas del partido. Sin embargo no se me ocurre otra manera hoy de empezar a meterle mano a tanta desvergüenza en vez de mirar para otro lado, decir “sí señor”, o tomarlo a chacota. Creo que no se trata solo de la corrupción política y personal, ni del ampuloso duelo ante la muerte ajena, ni de a otras artimañas para eludir graves responsabilidades. Sí, no rehuyo la muerte o la vida, ni la de la señora Barberá ni la de tantas personas anónimas o conocidas que mueren o se suicidan con escaso eco. Ahora recuerdo las muertes en el Metro de Valencia cuyas causas y tratamiento están lejos de aclararse, y a cuya investigación ayudó poco la alcaldesa de entonces. De la misma manera tengo muy presentes intentos de suicidios de una persona, así como la dramática situación por los que pasa una familia víctima de los recortes sociales.
Claro, que de lo que aquí hablo no sale en la tele porque se trata de gente humilde, de la chusma, que diría para sí alguien entre quienes debieran atajar tan desesperadas situaciones. En lugar de eso, entretienen al personal con el morbo, como si de una mala telenovela se tratara. Hoy se vuelve a hablar de fidelidad entre personas, alguna de las cuales, doña Rita, llega a presentarse como vícitima desvalida. Sí, en la España de las tradiciones traicioneras, a la par que el poder y los medios, se usa la muerte y la negra sombra del luto para lo censurable, y que siempre ganen los de arriba. Pese a lo que la ministra Báñez diga sobre el salario mínimo, la situación del paro es bastante más urgente que la muerte -indeseable como todas- de una senadora.
Y por supuesto bastante más importante que el coro de habladurías que para entretener a la “gente de bien” se ha promovido a partir del discutido y discutible minuto de silencio en el parlamento. Con tales habladurías y otras, la vida y la muerte de la gente humilde desaparece del primer plano. Si acaso, alguien nos la traerá para que parezca que, como en las películas policiacas, aquí también se mantiene la ficción del (la) policía bueno(a). Está claro que he referido el caso de la corrupción en el PP y la manera cobarde del Sr. Rajoy de respaldar a la Sra Barberá hasta que estuvo formalmente acusada, para expulsarla entonces. Luego, cuando amainaba el ataque mediático sobre Unidos Podemos por no secundar el “dudoso” dolor de la gran mayoría, aparece el Sr. Aznar para reprochar la acomodaticia opinión del Presidente que recupera su afecto en la fúnebre situación. Así que se añaden más capítulos a esta telenovela. Ahora usando el fuego “amigo”, quizá sugerido desde FAES para entretener más al personal, aún a costa enseñar las vergüenzas partidarias. “Que se hable de mí, aunque sea mal” dice un refrán que aquí puede venir bien para que el personal se distraiga ante los recortes que vienen.
Hablé al principio de manipulación del poder, y en parte he explicado como se teje según se presenta la vida o la muerte. También he hablado de la Presidenta de Andalucía y de una alusión a la tarea de policía buena que ansía ejercer la Sra. Díaz. Una vez demostrada, ella también, su fidelidad inquebrantable al compañero Pedro, ahora desde Sevilla trata de dirigir a la tropa golpista de su centenario partido. Apoyada en la Gestora elegida a su medida, prolonga la tarea provisional de la misma hasta que pueda dar el salto como gran lideresa del socialismo hispano. En los ratos libres que le deja su tarea de zurcidora de hiel y puñal, utiliza Andalucía y sus medios para ensayar con su “cercanía de plató” el papel de oposición de juguete. Y es que, en el mismo informativo en que se da cuenta le las medidas que el Gobierno adelanta sobre el envenenado asunto de las pensiones, la señora Díaz da la réplica a la noticia anterior. Sin ponerse colorado, el dócil periodista enlaza ambas “noticias” como algo natural. Importa un pimiento que doña Susana aparezca departiendo con unas señoras, para desde allí sugerir que las pensiones por viudedad no se desgajen del régimen general. ¡Eso es capacidad de reflejos, sabiduría y contundencia de lideresa en ciernes! Aunque González, el lider carismático, tiene sus dudas-él ya es amigo de lo ricos, pero no tonto-la señora Díaz sigue adelante con su plan. Prefiere no enterarse de ese desamor, aramada con su puñal zurcidor por la unidad del partido y de España España, desoye la fidelidad a la base que le recuerdan el acreditado compañero Elorza y otros. Parece estar convencida de ser la mejor aspirante a “policía bueno” para esa comisaría en que el régimen “borbónico-constitucionalista” de PP-PSOE más Cs.
Concluyendo, que entre velorios aprovechados el morbo contra “los malos” e incluso entre neofranquistas, los acuerdos secretos para aupar a un/a amiga/o del IBEX35 que “actúe” de oposición, tienen su plan. Está claro que para ello el tripartito cuenta con un discurso muy bien defendido por un gran entramado económico, mediático e ideológico. Frente a esa realidad está una gran mayoría del pueblo que intuye el engaño, pero que por miedo, comodidad o ignorancia, duda en reaccionar. La respuesta es de cada cual ante la manipulación de cada día.












