Encontrábame en el Bar Califa imbuido en una conversación amena con tres feligreses habituales de tan sacro lugar, en el que por cierto hay unas tapas genuinas, que están escandalosamente buenas. Entonces huelo como a humo de cigarro Ideales impregnado en la ropa. Y pensé: ¡No será quien me estoy imaginando! Giré la cabeza con miedo y lo vi detrás de mí, era Nemesio “el Rojo”. No salía de mi asombro, mientras el viejo me soltaba: “Salú y Repúbrica, Parrillosky, que no veas la dificurtá que tenío pancontrarte” Me pregunté qué tipo de sortilegio había hecho Nemesio para encontrarme. Al ver la expresión de mi cara, me dice: “Güeno, como no te gusta mimpresencia y venía a envitarte a unas birras, me voy, porque veo que soy molestoso pa ti y tu compaña” Le vi los ojos húmedos, me entró un no sé qué y le dije que se uniera a la conver. Presenté a los devotos feligreses con los que departía y a Pepe, dueño del bar, a quien los amigos le llamamos “Chulo de la Carlota” y “Fabeto”. Un cordobés del Rinconsillo, al lado de la Carlota, que ise fue a tudiá a la Universiá Putense de Madrí, pero que cuando tuvo que elegí entre la carrera de la Putense y la carrera de la vida, eligió la segunda, trabajando después de hacer un difícil “master” como “Perito Elevaor de Cubos de mescla en la costrusión” Como estos feligreses, cultos donde los haya son unos Maimónides, me pego a ellos y así aprende uno. Faustino es un pedazo de Historiador, Jose Todomotor, es un experto gestor en la venta de coches de su empresa, que les lleva las cuentas al dedillo y Antonio es sanitario de las ambulancias del 061 de la provincia y parte de Andalucía. También entre los feligreses de tan devota y sacrosanta capilla está Ángel, Jefe de los vecinos del Paseo, al que el Chulo le animó a irse a su pueblo con él un día, y cuando el Chulo lo presentó en la sociedad tabernaria de su pueblo, todos los viejos se peleaban por invitarlo, porque el Chulo presentó a Ángel como director provincial en Jaén de un banco.
Volviendo a Nemesio, por lo bajini, le dije a Faustino que sacara el tema de la División Azul y que hablara de la vida, obras y milagros del General Muñoz Grandes que comandaba la misma. Y Faustino comenzó el relato de cómo nuestros patrióticos soldados lucharon contra el mamón de Stalin en el frente ruso. El trago a la birra que pegó Nemesio, se le atragantó. Nos espurreó a todos y de sus temblorosas manos cayó el vaso al suelo mientras vomitaba espumarajos, con los ojos inyectados en sangre, la barba temblorosa diciendo; “Mamones fachorros, hijos de… La madre que os parió cabronazos… ¿Pa oír estas mierdas menvitas a una birra so endesgraciao? Le dije: Nemesio, aquí lo que estamos escuchando de labios de Faustino es la historia que nos relata con un gran conocimiento, porque es Licenciado en Historia. ¡¡¡¿Se entera?!!! ¡No vamos a cambiar la conversación porque usted haya aparecido saliendo de la chistera como los conejos, puñetas! ¡Qué imagen está usted dando Nemesio. Me avergüenza! No pretenderá Vd. que en deferencia a su señoría alabemos a Stalin o al niñato gordaco de Corea del Norte que parece cerdo y lo es. “Pos el Faustino podía habé hablao de Trostky, Bakunin que esos sí tenían un par de güevos” Faustino le dice: pues es verdad Nemesio. “¿Ves Parrillosky como el Fausti es un historiaor que sabe de lo que hablo?” ¡Qué viejo más pelota. Ahora le da coba!

”Pero niñato, si tú eres tan rojo como yo, pedazo maricón. Ahora te arrugas ante estos tíos!” Lleva Vd. razón Nemesio, porque yo soy rojo, sí, pero soy del Partido Comunista del Niño Jesús, que hay una diferencia de clases. “¡Niñato facha gilipollas!” Ande, tómese una cerveza, pedazo de jalatalegas. El Chulo, atento como siempre, al quedarse con la copla y para provocarlo, empieza a cantar: ¡Legionario, la bandera nasional! “¿Ves so gilipollas como hasta el Chulo también me quiere dar por el culo?” Y el Chulo le dice: Nemesio, pero ¿Quiere antes un Cariñito? “Chulo, y yo me giño en…” Eh, eh, eh, le dice Jose, ¡que el Cariñito es una tapa, ojo! Y el Chulo le pone el Cariñito. Entonces suelta el gorrón del abuelo, “Joé, que tapa tan güena! Voy a tené que visitá más este sitio. Anda Chulo, porme otra birra y otro Cariñito” Le dije: pero venga Vd. los lunes (no sabe que es cuando cierra el Chulo). Y se largó sin decir ni media. Ya saliendo por la puerta me dice: ”Parrillosky, no contarás esto en el periódico, ¿verdad? No se preocupe Nemesio que yo soy una tumba.