Esta misma tarde, y coincidiendo con la primera y única corrida de toros de la presente Feria de San Agustín 2016, ha tenido lugar, por segundo año consecutivo, una concentración antitaurina.
Con el objetivo de conseguir la abolición de los festejos taurinos y mostrar su rotunda repulsa ante la celebración de los mismos, unos cincuenta manifestantes se han concentrado desde las 18:30 horas junto a la Fuente de la Paloma, al inicio del Paseo de Linarejos. La concentración ha transcurrido sin grandes incidentes y bajo la atenta vigilancia policial. Los agentes han tenido que intervenir ante la presencia de algún aficionado taurino que ha increpado a los manifestantes de forma desmedida.
Esta acción ha sido convocada por el Colectivo Animalista de Linares, que engloba a distintas personas de sensibilidad animalista de la ciudad, a los que se sumaron colectivos de la provincia y de Granada.
Bajo estas líneas, una de las manifestantes, nos da sus motivos para participar en este acto de repulsa a los festejos taurinos. En el vídeo de cabecera podemos ver algunos momentos de la concentración.




















Menudos fachones… La del megafono se ve que la noche de antes se quedo afonica…
Fachas los que van para dentro de la plaza vestidos de «granjero busca esposa».
Menos mal que esto caera por sí solo. Cada vez menos torturas taurinas en este estado, a los jóvenes ya no les interesa esta forma bárbara de diversión y cuando pase el tiempo desaparecerá y sólo será cosa del pasado negro de este país. Sólo les interesa a lo sectores más casposos y rancios de esta sociedad. Ánimo a los manifestantes y a seguir luchando para adelantar la desaparición de esta expresión de barbarie y brutalidad hacía los animales.
Tenéis todo mi apoyo, no pude estar este año pero gracias a todos los que estuvisteis ahí luchando por acabar con esa barbarie. Linares se merece que la reconozcan por otras cosas y no por esa absurda, cruel, antigua y sangrienta » tradición» .
Estoy contra de las corridas de toros, pero creo que sería más efectivo que los responsables de los colectivos anti taurinos no se apoyasen en radicales exaltados como estos, el movimiento pierde credibilidad, que no digo que no se vistan como les de la gana, digo que la imagen que proyectan es de movimientos reaccionarios antisistema, de bordes, asustan tanto como los toros. El tema de la tortura a los animales es un tema que nos afecta, duele y avergüenza a todos los ciudadanos de a pié normales y corrientes, los ciudadanos de a pie normales y corrientes, el común de los ciudadanos, no es este modelo de personajes. Los que estamos contra los toros tenemos en este tema un hándicap más.
En realidad se trata de una postura perfectamente legítima, también la forma de de intentar alcanzar sus demandas; manifestaciones pacíficas(salvo rarísimas excepciones) y un partido político articulado y que recibe o no el voto ciudadano.
Aparte de ésto y muy humildemente pienso que se trata de una opción equivocada sobre todo porque se basa en el desconocimiento del toreo. Asímismo y ante el desconocimiento de la tauromaquia y su entorno, se puede llegar a pensar que amar profundamente a un perro o a un gato equivale automáticamente a odiar a un torero y éso no es así.
Obviamente es imposible intentar que una de estas personas se siente a intentar entender lo que pasa dentro de una plaza, lo mismo que un aficionado o un profesional del toro alcance a entender que lo que lleva haciendo desde siempre sea una especie de aquelarre sanguinario y masoquista.
Pero la vida está llena de cesiones y acuerdos(¡la vida sí, el congreso de los diputados no!).
Puestos ambos a ceder, sería tan sencillo como que un taurino invitara a un antitaurino a pasar un día en una ganadería y allí se daría cuenta que tal vez ese supuesto sufrimiento, expolio o tortura encarnizada a su parecer de 8 minutos en la plaza, alcanzara a justificarse una vez vista la riqueza ecológica del medio de la dehesa brava donde, bajo el amparo del toro bravo, conviven en libertad docenas de especies animales salvajes y centenares de especies vegetales autóctonas a las que ha respetado la especulación agropecuaria gracias al tipo de cría extensiva de bravo. Gracias a la cría del toro bravo miles de hectáreas de dehesa no son hoy en día olivares en Jaén, arrozales en Sevilla, trigales en Extremadura, o viñedos en el País Vasco.
Bueno, también queda la pueril aspiración a que, una vez cerradas todas las plazas, Papá Estado nacionalice todas las explotaciones de bravo y las convierta en parque nacional para uso y disfrute del ciudadano.
En cualquier caso pueden estar tranquilos, doy fe que frente a los 18 antitaurinos declarados que conté en la manifestación, pude contar al menos a 25 antitaurinos velados en el mismo callejón de la plaza; antitaurinos velados que son empresarios cicateros, propietarios comodones, apoderados rentistas y ganaderos de medio pelo….¡¡ellos sí que echan a la gente de las plazas y les arrebatan las ganas de volver!!. Yo de hecho me suelo plantear que los que subvencionan a este tipo de movimiento son los propios «malos» de dentro del mundo del toro, frente a la dispersión de la afición os utilizan como enemigo común para cerrar filas público-profesionales del toro. ¿Será muy descabellada esta teoría?.
Un saludo a todos, y gracias por su tiempo.