Cuando corremos el peligro de acercarnos a los dos años de interminables elecciones,  aparece un lógico hartazgo. La verdad es que no faltan motivos para el mismo: la pobreza se eterniza, la corrupción parece crecer, y no se ven (o no se dejan ver) perspectivas de mejora. Otra cosa bien distinta es si a todos nos va igual en esta feria y si la contamos como se debiera¿o no?

            Me temo que se pretende ocultar que los ricos son más ricos y los pobres más pobres, para que nadie repare en las causas de tan repetido fracaso. Se impide así que el personal se rebele ante tan cruel realidad y tan negro futuro y lo acabe aceptando como algo irremediable y ajeno a su voluntad. Tal desánimo se manifiesta con: un enfado primario, la desconfianza, el miedo, y la sumisión incondicional por la subsistencia. Tales actitudes no son  ni espontáneas ni naturales, si no friamente planificadas por quienes les ha ido muy bien en la feria y pretenden que la feria siga así. Para ello descalifican las posibilidades de unas elecciones generales con viejos tópicos e infundios.

            Todos son iguales me dicen quienes sé que no cambian su voto y que en otras ocasiones se han mostrado en contra de la corrupción y recortes. Se niegan a hablar de programas e incluso de la generalización o excepcionalidad de corruptelas en uno u otro caso. Hay una cerrazón al diálogo  sobre lo que afecta a nuestras vidas y a las de nuestros hijos y nietos tengamos una u otra ideología .

            Yo sé que algunos son sinvergüenzas, pero yo los voto porque son los míos, que los otros vaya usted a saber..oí a una señora que respondía a la reflexión anterior. Ese miedo irracional frena la convivencia y lastra el diálogo para buscar acuerdos y aclarar con rigor las diferencias: cerrazón.

            Yo no voto se oye por aquí o por allí con distinta música. Comprendo a  aquellos libertarios que desconfían de representantes que tienden a endiosarse y olvidarse de su gente, aunque le recuerdo la experiencia de Federica Montseni y García Oliver en la República. Hay casos en que entiendo razonables desconfianzas. Bien distinta, aunque respetable como todas, la actitud de quienes dicen estar de vuelta sin haber ido a ningún sitio en la problemática social.

          Actitudes como las señaladas y otras son comprensibles y adoptadas desde la legítima libertad de cada cual. Harina de otro costal son las ocasiones en que, desde ciertos poderes económico-mediáticos-partidarios, se promueven polémicas artificiosas poco relacionadas con lo que afecta a la vida de la ciudadanía. En ello ha de tenerse mucho cuidado de exigir a las candidaturas que hablen de propuestas concretas que entienda todo el mundo y que huya de los circos-tertulia de la tele con:

            Chávez,Venezuela y Maduro es un tema recurrente y tramposo que se utiliza en España para tapar temas más cercanos como el drama de refugiados. Nuestro gobierno se preocupa por los venezolanos hispanos afectados, como el resto de la población, por el sabotaje comercial como el del Chile de Allende. Ha habido elecciones con mayor libertad de expresión que en España pese a la persecución golpista  alentada desde USA y aliados. Ahora que se atenúa el cerco a  Cuba, donde aún queda la rémora Guantánamo (base USA), el enemigo a batir es Venezuela y quien no la ataque.

            Otegui non grato en Linares. Esperpéntica iniciativa del PP local como si al vasco promotor  del fin del conflicto pensara visitar nuestra ciudad. Y es que la utilización del terrorismo etarra o islámico, les ha servido a dicho a los peperos para incautar votos y sembrar miedo y xenofobia.

            Comunistas, se escupe como cruel ofensa sin reparar en que, más allá de los horrores del stalinismo soviético, ha sido la ideología generosamente destacada en la oposición a la dictadura y en la restauración democrática en España, Italia y en tantas y diversas aportaciones.

            El Coletas lo va a arreglar todo. De esa manera descalificadora  tratan de negarle al pueblo su posibilidad de explorar fórmulas nuevas. Pablo Iglesias como Alberto Garzón y tantas otras personas estuvieron en el 15M y tratan de llevar al parlamento las demandas aceptadas por la gente. Pese a errores, se ha venido haciendo autocrítica y acercándose el diálogo y unión pedida en urnas.

            Socialdemócratas/extremistas/radicales. Se reprocha a Iglesias y Garzón, aun cuando su candidatura  adecúa sus propuestas a la realidad concreta, con tan contradictorios exabruptos. Importa poco que tanto en la veraniega reforma constitucional y otras medidas PPPSOE han estado a lo que han mandado en la UE. Por otro lado, hay versiones más honrosas de ser socialdemócrata que la del señor González. Recuerdo a Olof Palme, asesinado por pedir? la presencia sindical en los consejos de accionistas. En el presente podemos citar al británico Corbyn o  a de Pérez Tapias.

            Hay más tópicos e infundios, pero no merece la pena. Hoy debemos tener claro que, pensemos como pensemos, de seguir así los recortes sociales y de libertades, así como el trabajo será igual de escaso y precario para la absoluta mayoría. Lo que toca es pensar, con serenidad y sin miedo, para que no nos enturbien nuestra vida y la de quienes nos han de seguir.