El Colegio de Farmacéuticos de Jaén ha elaborado una serie de consejos para ayudar a las personas con algún tipo de alergia primaveral a sobrellevar mejor los síntomas. El presidente de la institución colegial, Juan Pedro Rísquez Madridejos, recuerda que los síntomas se incrementan en los meses de abril y mayo y que según datos de la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica (SEAIC), en torno al 20% de la población padece alergia al polen. “En nuestra provincia, el porcentaje de personas afectadas puede ser superior, especialmente en esta época del año y en las próximas semanas, debido a la gran cantidad de olivos”, manifiesta Rísquez. Que añade que la alergia no tiene cura y que supone una reacción desmesurada del organismo frente a sustancias que en la mayoría de las personas resultan inofensivas. “Los síntomas son de sobra conocidos: picor e irritación en los ojos y la garganta, estornudos, nariz que gotea e incluso tos y dificultad para respirar”, añade.

Decálogo para sobrellevar los síntomas

  1. Permanecer el máximo tiempo posible dentro de casa durante los días de mayor concentración de polen y, sobre todo, en los días de viento.
  2. No abrir las ventanas de casa entre las 5 y las 10 de la mañana y las 19 y 22 de la noche. También se aconseja disminuir las actividades al aire libre durante esas horas, porque es cuando los niveles de polen están más elevados.
  3. En el exterior llevar gafas de sol para que el polen no pueda entrar en contacto con los ojos.
  1. Mantener las ventanillas cerradas en los desplazamientos en coche.
  2. Colocar filtros antipolen en los aparatos de aire acondicionado, tanto en casa como en el coche y cambiarlos con frecuencia.
  3. Ducharse y cambiarse de ropa al llegar a casa. No tender la ropa en el exterior, ya que los granos de polen pueden quedarse atrapados en las prendas.
  4. Evitar actividades que puedan remover partículas de polen, como cortar el césped o barrer la terraza, etc.
  5. Evitar tener plantas que polinicen por el aire.
  6. No dormir cerca de fuentes de pólenes alergénicos, como árboles o plantas.
  7. No mezclar los medicamentos con alcohol.

Juan Pedro Rísquez informa de que desde la oficina de farmacia se realiza una labor preventiva, enmarcada en dos líneas de actuación fundamentales. Por un lado se detectan pacientes alérgicos no diagnosticados, derivándolos hacia el médico; y por otra parte se divulgan las medidas de tipo higiénico-sanitario destinadas a amortiguar el impacto de los alérgenos sobre los pacientes.

La detección de pacientes alérgicos puede realizarse tanto a través de los síntomas, como por la utilización reiterada y, sobre todo, estacional de los medicamentos, en especial de medicamentos que no precisan prescripción médica como los descongestivos nasales.