El Grupo Municipal de Izquieda Unida presenta esta tarde en el Pleno Ordinario del Ayuntamiento de Linares la siguiente moción. En el vídeo de cabecera la concejala del mencionado grupo, Selina Robles, explica la moción.

PROPOSICIÓN DEL  GRUPO MUNICIPAL DE IZQUIERDA UNIDA  PARA QUE LINARES SE SUME A LA RED DE CIUDADES LIBRES DEL TRÁFICO DE MUJERES, NIÑAS Y NIÑOS DESTINADOS A LA PROSTITUCIÓN

El Grupo Municipal de Izquierda Unida Los Verdes-Convocatoria por Andalucía, somete a conocimiento del Pleno de la Corporación, en virtud de lo dispuesto en el artículo 97.2 del vigente Reglamento de Organización, Funcionamiento y Régimen jurídico de las Entidades Locales, la siguiente:

 

PROPOSICIÓN

 Exposición de motivos 

La prostitución es una forma de explotación que debe ser abolida y no una profesión que hay que reglamentar porque es una forma de violencia de género extrema: lo que las mujeres prostituidas y hombres tienen que soportar equivale a lo que en otros contextos correspondería a la definición aceptada de abuso sexual y violación reiterada. ¿Acaso el hecho de que se pague una cantidad de dinero, puede transformar ese abuso en un «empleo», al que se le quiere dar el nombre de “trabajo sexual”?

Regular la prostitución legitima implícitamente las relaciones patriarcales porque  equivale a aceptar un modelo de relaciones asimétricas entre hombres y mujeres, a establecer y organizar un sistema de subordinación y dominación de las mujeres anulando la labor de varios decenios para mejorar la lucha por la igualdad de género.

Al legitimarla se convierte en un soporte del control patriarcal y de sujeción sexual de las mujeres, con un efecto negativo no solamente sobre las mujeres y las niñas que están en la prostitución, sino sobre el conjunto de las mujeres como grupo social, ya que la prostitución confirma y consolida las definiciones patriarcales de las mujeres cuya función sería la de estar al servicio sexual de los hombres.

Si reglamentamos la prostitución integrándola en la economía de mercado, estamos diciendo que esto es una alternativa aceptable para las mujeres y, por tanto, si es aceptable, no es necesario remover las causas ni las condiciones sociales que posibilitan y determinan a las mujeres a ser prostituidas. A través de este proceso, se refuerza la normalización de la prostitución como una «opción para las pobres».

Si convertimos esta violencia en una profesión como otra cualquiera para las mujeres, cómo podremos educar para la igualdad en una sociedad donde las niñas percibirán que su futuro puede estar en ser prostitutas, viendo a otras exhibirse en escaparates al estilo del barrio rojo de Ámsterdam, y los chicos aceptarán con naturalidad que pueden usarlas para su disfrute sexual si tienen el suficiente dinero para pagar por ello.

En una sociedad que regule la prostitución estamos socializando a niños y niñas en valores claramente diferenciados: A los niños, en que ellos como hombres, van a poder comprar, pagar por usar el cuerpo, la atención, el tiempo… de las mujeres. Y a las niñas, en que ellas como mujeres, deben estar al servicio de los hombres. Quizás no ellas personalmente o directamente pero sí las mujeres, muchas otras mujeres. Si se regula la prostitución, educar en la igualdad en nuestras ciudades va a ser imposible.

Por eso, compartimos y defendemos claramente la ambiciosa postura del movimiento abolicionista que busca ir a la raíz de un problema que afecta a los derechos humanos. Derechos que en tanto que esenciales están fuera de discusión: los de toda persona a no ser abusada ni utilizada sexualmente, ni de forma gratuita ni a cambio de ninguna compensación económica. De ahí que el foco debamos dirigirlo a las personas que demandan, la clientela, los prostituidores. Porque sin demanda, la oferta desaparece.

Estamos inmersos e inmersas no solo en una lucha económica, sino también en una lucha ideológica de valores y en una lucha por construir otra subjetividad y otra conciencia social. Si queremos construir realmente una sociedad de iguales hemos de centrar las medidas en la erradicación de la demanda, a través de la denuncia, persecución y penalización del prostituidor (cliente) y del proxeneta: Suecia penaliza a los hombres que compran a mujeres o niñas y niños con fines de comercio sexual con penas de cárcel de hasta 6 meses o con multa, porque tipifica este delito como «violencia remunerada». En ningún caso se dirige contra las mujeres prostituidas ni pretende su penalización o sanción porque la prostitución es considerada como un aspecto de la violencia masculina contra mujeres, niñas y niños.

Cambiar el destino de las mujeres, de las y los menores  y de los hombres que están en la prostitución pasa por plantear un sistema económico justo y sostenible que incorpore en igualdad a ambos sexos. Cambiar su destino pasa por perseguir a las mafias y no favorecer su instalación en nuestro país con leyes permisivas y con modelos económicos basados en la especulación y en el negocio del juego en nuestras ciudades. Cambiar su destino pasa por transformar la mentalidad de esos hombres, no sólo con multas que sancionen su conducta, sino con una educación en igualdad que incluya la obligación de los medios de comunicación a cambiar la imagen de la mujer como objeto sexual y a los hombres a corresponsabilizarse emocional y vitalmente. Cambiar su destino pasa porque los derechos de las mujeres dejen de ser derechos de segunda y pasen a formar parte de verdad de los derechos humanos.

Para justificar esta forma de violencia se argumenta que la prostitución siempre ha existido que es el oficio más antiguo del mundo pero, también lo son las guerras, la tortura, la esclavitud infantil, la muerte de miles de personas por hambre y todo ello, no es prueba de legitimidad ni validez. Tenemos el derecho y el deber de imaginar un mundo sin prostitución, lo mismo que hemos aprendido a imaginar un mundo sin esclavitud, sin apartheid, sin violencia de género, sin infanticidio ni mutilación de órganos genitales femeninos. Sólo así podremos mantener una coherencia entre nuestros discursos de igualdad en la sociedad y en la educación y las prácticas reales que mantenemos y fomentamos.

Por eso en Linares, como hacemos desde hace años en asuntos de igualdad de género,  debe implicarse activamente en esta lucha por la igualdad de hombres y mujeres optando por la abolición de la prostitución, uniéndonos a la red de ciudades libres del tráfico de mujeres, niñas y niños destinados a esta detestable forma de violencia.

Por todo lo expuesto, el Grupo Municipal de Izquierda Unida en el Ayuntamiento de Linares, somete a la consideración del Pleno los   siguientes

ACUERDOS

  1. El Ayuntamiento de Linares se adhiere a la red de ciudades libres del tráfico de mujeres, niñas y niños destinados a la prostitución.
  2. El Ayuntamiento de Linares a través de la Concejalía de Igualdad,  diseñará una campaña periódica para sensibilizar y convencer a la población de que la prostitución es igual a violencia de género y explotación sexual de las mujeres y menores, visibilizando al denominado eufemísticamente «cliente» que permanece siempre en el anonimato y justificado socialmente, buscando deslegitimar social y públicamente a los prostituidores que son responsables y cómplices activos en esta forma de violencia de género.
  3. El Ayuntamiento de Linares exigirá al Gobierno Central y al Gobierno de  la Junta de Andalucía a que se aplique real y efectivamente la ley, persiguiendo el tráfico de mujeres y menores y a los proxenetas que están lucrándose impunemente en los clubes y burdeles de carretera que todo el mundo conoce.
  4. El Ayuntamiento de Linares en colaboración con las administraciones central y autonómica, centrará la acción en la erradicación de la demanda, a través de la denuncia, persecución y penalización del prostituidor (cliente) y del proxeneta, exigiendo al Gobierno central que establezca de forma urgente una normativa que penalice, como en Suecia, a los hombres que compran a mujeres o a menores con fines de comercio sexual con penas de cárcel de hasta seis meses y con multas.
  5. El Ayuntamiento de Linares, siguiendo el ejemplo de la normativa sueca, en colaboración con las administraciones central y autonómica, proveerá de fondos para servicios sociales integrales que sean dirigidos a cualquier prostituta que desee dejar esa ocupación ayudando a las mujeres que abandonen la prostitución.
  6. El Ayuntamiento de Linares optará por una intervención preventiva de las causas frente a la represora de las consecuencias y exigirá al Gobierno central y al autonómico erradicar la precariedad laboral y las condiciones de explotación  en las que viven gran cantidad de mujeres que provocan  que la prostitución sea a veces la única salida para mantener a sus familias. Asimismo, instará a los Gobiernos central y autonómico a que embarguen los bienes de la mal llamada industria del sexo para invertirlos  en el futuro de las mujeres, niñas y niños que están en la prostitución proporcionando recursos económicos y alternativas reales.
  7. El Ayuntamiento de Linares instará al Gobierno central y al Gobierno autonómico para que establezca normativa que impida que los medios de comunicación, tanto impresos como audiovisuales, se lucren con la explotación sexual de las mujeres ofertando servicios sexuales en anuncios o publicidad, que suponen una forma de colaborar con la prostitución que controlan proxenetas y mafias y una forma de colaborar con la violencia hacia las mujeres.
  8. Dar traslado de estos acuerdos  al Gobierno central, al Gobierno de la Junta de Andalucía, a los grupos políticos del Congreso de los Diputados y Diputadas, del Parlamento andaluz y del Senado.
Selina Robles explicando la moción a la prensa

Selina Robles explicando la moción a la prensa